Los pingüinos emperador han sido oficialmente reclasificados como "En Peligro" en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.
La World Wild Life (WWF) advierte que, sin medidas urgentes para su conservación, su población podría reducirse a la mitad en 50 años, con la posibilidad de que se extingan de manera funcional para finales de este siglo.
Los pingüinos emperador dependen de hielo marino estable en la Antártida durante al menos 9 meses al año para reproducirse, criar a sus polluelos y mudar su plumaje. Pero desde 2016, los niveles de hielo marino han disminuido drásticamente. Tan solo en 2022, cuatro de los cinco sitios de reproducción conocidos en el mar de Bellingshausen colapsaron, y miles de polluelos murieron congelados o ahogados.
Investigaciones financiadas por WWF, que utilizan imágenes satelitales, han documentado una disminución regional estimada del 22% en la población de pingüinos emperador en la Antártida occidental entre 2018 y 2023, peor de lo que predecían los modelos.
WWF insta a los gobiernos a limitar el calentamiento global a 1.5 °C y a designar a los pingüinos emperador como especie especialmente protegida en la Reunión del Tratado Antártico que se celebrará en Japón este próximo mes de mayo.
“Estos importantes hallazgos deberían impulsarnos a actuar en todos los sectores y niveles de la sociedad para abordar de manera decisiva el cambio climático. Los declives del pingüino emperador y del lobo marino antártico en la Lista Roja de la UICN son una llamada de atención sobre la realidad del cambio climático. Mientras los países se preparan para congregarse en la Reunión Consultiva del Tratado Antártico en mayo, estas evaluaciones proporcionan datos esenciales para fundamentar las decisiones relativas a este majestuoso continente y su impresionante fauna. El papel de la Antártida como “guardiana helada” de nuestro planeta es insustituible: ofrece innumerables beneficios a los seres humanos, estabiliza el clima y proporciona refugio a una fauna única”, afirmó la Dra. Grethel Aguilar, Directora General de la UICN.
“Los pingüinos ya se encuentran entre las aves más amenazadas del planeta. El cambio de categoría del pingüino emperador a “En peligro” es una severa advertencia: el cambio climático está acelerando la crisis de extinción ante nuestros ojos. Los gobiernos deben actuar ahora para descarbonizar urgentemente nuestras economías”, afirmó Martin Harper, Director ejecutivo de BirdLife International, que coordinó la evaluación del pingüino emperador en su calidad de autoridad de la Lista Roja de la UICN en materia de aves.
El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) ha pasado de “Casi amenazado” a “En peligro” en la Lista Roja de la UICN, basándose en las previsiones de que su población se reducirá a la mitad para la década de 2080. Las imágenes por satélite indican una pérdida de alrededor del 10% de la población sólo entre 2009 y 2018, lo que equivale a más de 20.000 pingüinos adultos.
El principal factor es la ruptura prematura y la pérdida de hielo marino, que ha alcanzado mínimos históricos desde 2016. Los pingüinos emperador necesitan hielo fijo (hielo marino “fijado” a la costa, al fondo del océano o a icebergs varados) como hábitat para sus polluelos y durante la temporada de muda, cuando no son impermeables. Si el hielo se rompe demasiado pronto, el resultado puede ser mortal. Aunque resulta complicado traducir las tragedias observadas, como el colapso de una colonia reproductora en el mar antes de que las crías puedan nadar, en cambios poblacionales, modelos demográficos que contemplan una amplia gama de escenarios climáticos futuros muestran que, sin reducciones abruptas y drásticas de las emisiones de gases de efecto invernadero, las poblaciones de pingüinos emperador disminuirán rápidamente durante este siglo.
“Tras considerar detenidamente las diferentes amenazas posibles, llegamos a la conclusión de que el cambio climático inducido por el ser humano supone la amenaza más significativa para los pingüinos emperador. La ruptura temprana del hielo marino en primavera ya está afectando a las colonias de la Antártida, y los cambios adicionales en el hielo marino seguirán afectando a sus hábitats de cría, de alimentación y de muda. Los pingüinos emperador son una especie centinela que nos informa sobre nuestro mundo cambiante y sobre que tanto estamos controlando las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático”, afirmó el Dr. Philip Trathan, miembro del Grupo de Especialistas en Pingüinos de la CSE-UICN, que trabajó en la evaluación del pingüino emperador para la Lista Roja.
El lobo marino antártico (Arctocephalus gazella) ha pasado de la categoría “Preocupación menor” a “En peligro” en la Lista Roja de la UICN, ya que su población ha disminuido en más del 50%, de unos 2.187.000 ejemplares adultos estimados en 1999 a 944.000 en 2025. El declive actual se debe al cambio climático, ya que el aumento de la temperatura de los océanos y la reducción del hielo marino están empujando al krill a mayores profundidades en busca de aguas más frías, lo que reduce la disponibilidad de alimento para los lobos marinos. La escasez de krill en Georgia del Sur ha reducido drásticamente la supervivencia de las crías durante su primer año de vida, lo que ha provocado el envejecimiento de la población reproductora. Otras amenazas, como la depredación por parte de orcas y focas leopardo, y una competencia con poblaciones de ballenatos en recuperación, que se alimentan del mismo krill, también podrían estar afectando a esta población en declive.
El elefante marino del sur (Mirounga leonina) ha pasado de la categoría “Preocupación menor” a “Vulnerable” en la Lista Roja de la UICN, tras disminuciones poblacionales causadas por la gripe aviar altamente patógena (HPAI, por sus siglas en inglés). Desde 2020 se ha producido un aumento significativo de la prevalencia de la gripe aviar en todo el mundo, y esta se ha propagado a los mamíferos. La enfermedad ha afectado a cuatro de las cinco subpoblaciones principales, matando a más del 90% de las crías recién nacidas en algunas colonias y afectando gravemente a las hembras adultas, que pasan más tiempo en las playas que los machos. Existe una creciente preocupación de que la mortalidad de mamíferos marinos relacionada con enfermedades aumente con el calentamiento global, especialmente en las regiones polares, donde los animales no han estado muy expuestos a patógenos hasta ahora. Los animales que viven muy juntos en colonias, como los elefantes marinos del sur, se ven especialmente afectados por las enfermedades.
“Estas evaluaciones hacen sonar la alarma para todas las focas antárticas, ya que nos preocupa cómo los cambios ambientales están afectando a todas las especies dependientes del hielo. Es urgente realizar un seguimiento de los efectos del cambio climático en la Antártida. Aunque acceder a esta parte del mundo sea costoso y suponga un reto logístico, el Grupo de Especialistas en Pinnípedos de la CSE-UICN insta a todas las Partes en el Tratado a recopilar más datos sobre las focas de la región”, dijo la Dra. Kit Kovacs, Copresidenta del Grupo de Especialistas en Pinnípedos de la CSE-UICN.
Las nuevas evaluaciones están disponibles en la página de prepublicación de la Lista Roja de la UICN. Las nuevas evaluaciones se publicarán en los perfiles de especie de las focas y el pingüino emperador como parte de una actualización más amplia de la Lista Roja más adelante este año. La evaluación del pingüino emperador fue posible gracias al trabajo del Grupo de Especialistas en Pingüinos de la CSE-UICN, en coordinación con BirdLife International, la autoridad de la Lista Roja de la UICN en materia de aves. Las evaluaciones de las focas fueron realizadas por el Grupo de Especialistas en Pinnípedos de la CSE-UICN.
Citas de apoyo
“Estas clasificaciones no sólo son aleccionadoras para dos animales emblemáticos. Reflejan lo que está sucediendo con los pingüinos y las focas a nivel mundial”, dijo la Dra. Kathleen Flower, Vicepresidenta para Ciencias de la Biodiversidad en Conservation International. “Su declive pone de relieve la rapidez con la que se están degradando los ecosistemas y cómo los impactos acumulativos del calentamiento aceleran la escasez de alimentos, la aparición de enfermedades y la pérdida de hábitats. El resultado es un riesgo de extinción en rápido aumento para muchas especies. La Lista Roja es una herramienta esencial, pero debe contar con los recursos adecuados y reforzarse con ciencia basada en el clima para identificar riesgos y ayudar a reducir las extinciones provocadas por el clima”.

