La medida se implementó a través de las disposiciones 1 y 2/2026 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético, publicada este martes en el Boletín Oficial con la firma de su titular, Antonio Milanese.
Según los textos, el sistema prevé el cruce de información entre organismos públicos, que permitirá evaluar la elegibilidad de los solicitantes mediante una declaración jurada digital. La Secretaría de Energía será la autoridad responsable de administrar y controlar estos beneficios.
Cada usuario deberá completar una declaración jurada, con datos de todos los convivientes e información patrimonial. En caso de modificaciones, también podrá revisar o subsanar la información a través de la plataforma Mi Argentina o, si corresponde, por el sistema de Trámites a Distancia (TAD).
Subsidios a la luz y el gas: quiénes quedarán excluidos del beneficio
Entre los factores que pueden dejar a un hogar fuera del subsidio figuran:
- Poseer un automóvil con antigüedad menor o igual a tres años (salvo en casos de titulares con Certificado Único de Discapacidad).
- Tener tres o más inmuebles registrados a nombre de integrantes del hogar.
- Contar con embarcaciones de lujo o aeronaves.
- Poseer activos societarios que indiquen capacidad económica elevada.
Si alguien ya se inscribió en el RASE, ¿tiene que reinscribirse en el nuevo registro?
Quienes ya se encontraban en el antiguo Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) no deberán reinscribirse, ya que sus datos migrarán automáticamente al nuevo sistema, aunque podrán actualizarlos si hay cambios en su situación familiar o económica.
El Gobierno asegura que el objetivo de este régimen es “identificar con precisión quiénes realmente necesitan la ayuda estatal” y evitar asignaciones indebidas, mediante la integración de datos entre la ANSES, la Secretaría de Energía y otros organismos.
Subsidios energéticos: cambios para las pymes
En el caso de las pequeñas y medianas empresas, el nuevo esquema marca un endurecimiento de los criterios de acceso a la energía subsidiada. Las pymes que presenten capacidad económica comprobable, activos relevantes o niveles de facturación superiores a los parámetros definidos quedarán fuera del beneficio.
Esto implica un aumento de los costos operativos, especialmente para comercios, industrias y servicios intensivos en consumo energético. Desde el sector productivo advierten que la suba en tarifas podría trasladarse a precios o afectar márgenes en un contexto de actividad todavía frágil.