Luego del pico de mayo, la morosidad pisó el freno en junio y cedió del 7,7% al 7,6%: en las familias pasó del 12,8% al 12,7%, mientras que en empresas se mantuvo sin variación en el 3,5%, según los datos anticipados de la consultora 1816. Pese a ello, dentro del sistema no financiero subió hasta el 33%.
Las refinanciaciones se ubican en un nivel récord, lo cual podría haber contribuido a que el nivel de la irregularidad deje de crecer. Pese a esto, los expertos destacan que todavía es prematuro descartar que la irregularidad de los pagos en los créditos vuelva a crecer.
¿Baja la morosidad?
La morosidad de los privados venía en aumento de manera ininterrumpida desde octubre 2024, cuando la incobrabilidad total era de 1,5%, la de familias 2,5% y la de empresas de 0,7%.
"La caída marginal de la irregularidad de junio se debió tanto a una desaceleración en el ritmo de crecimiento del saldo de financiaciones irregulares como a un aumento en términos reales del saldo total de financiaciones", destacaron desde la consultora. Los nuevos deudores morosos alcanzaron los 57.568 personas con bancos y 42.759 con proveedores de crédito no financiero. De esta manera, la cantidad de insolventes alcanzó los 5,9 millones de personas.
Morosidad: tres razones por las que la mora podría continuar al alza
La irregularidad continuó en aumento en la mayoría de las entidades financieras, el crédito a familias la morosidad aumentó en junio en 18 de las principales 30 entidades.
La morosidad siguió creciendo hasta 33% en el caso de los préstamos de entidades NO financieras a familias.
Si bien mejoró el ritmo de aumento nominal de los préstamos en junio y julio respecto a meses previos, los mismos siguen aumentando en términos reales a tasas marginales.
"Con morosidad tan elevada, las entidades financieras no tienen demasiado incentivo a volver a impulsar fuerte el crédito a familias y empresas", analizó 1816.
¿Qué pasa en otros países?
De un total de 98 países que tienen un PBI de al menos u$s20.000 millones, Argentina es el doceavo país con mayor morosidad (tomando el 7,6%). Si bien la irregularidad es alta en términos relativos, las previsiones totales del sistema financiero también son elevadas.

