SALUD | Estados Unidos | Argentina |

Ocho hábitos saludables para cuidar la voz

Muchas veces abusamos de su uso y desatendemos las señales de desgaste que pueda manifestarnos. Los consejos de una especialista para mantener las cuerdas vocales en forma.

La voz es ese instrumento con el que expresamos ideas y emociones, entonamos una canción de amor, o de resistencia, y nos relacionamos con el entorno que nos rodea. Pero más allá de su protagonismo en nuestra vida diaria, quienes la tenemos tan a mano y disponible muchas veces solemos descuidarla.

Según el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) 17.9 millones de adultos residentes en los Estados Unidos (el 7.6% de la población total de ese país), informan haber tenido un problema vocal en los últimos 12 meses. Si bien en Argentina no hay estadísticas recientes, el doctor Mauro Zenotti, presidente de la Sociedad Argentina de la voz (SAV), asegura que ha aumentado el número de disfonías en adultos y niños de nuestro país.

“Muchas veces, cuando llegan al consultorio ya se produjo alguna patología o lesión que podría haberse prevenido”, se lamenta la fonoaudióloga Iliana Pereyra, frente a la falta de recaudos que la mayoría de los parlantes tenemos como constumbre. Lo cierto es que bastan una serie de pautas preventivas muy sencillas de poner en práctica, para evitar que una afección se desencadene o se agrave.

“La realidad es que con los recaudos y entrenamiento necesarios, es posible evitar el esfuerzo vocal”, afirma Pereyra, y ofrece una guía de ocho hábitos para cuidar la voz y mantenerla saludable.

Tomar entre 8 o 10 vasos de agua por día

La voz se produce gracias a la vibración de los pliegues vocales; cuando pierden su hidratación, la calidad de la voz puede afectarse. Por ello y por otros tantos beneficios que ofrece, es importante incorporar como una rutina diaria el consumo de dos litros de agua.

Una buena postura corporal

image.png

La laringe, que aloja a las cuerdas vocales, se encuentra a la altura de las cervicales, por lo que cualquier problema de alineación entre cabeza, cuello y columna vertebral podrían causar dificultades en la función vocal. Para mantener una buena postura y, sobre todo, si se hace uso de la voz en el ámbito laboral o profesional, conviene iniciarse en el trabajo corporal con métodos como Feldenkrais, Eutonía, natación o ejercicio aeróbico.

Limitar el consumo de alcohol, cafeína y cigarrillo

Cuando se los consume en exceso producen deshidratación o irritación en los tejidos del sistema respiratorio, favoreciendo el riesgo de patologías vocales.

Protegerla de agentes irritantes

El polvo, el aire acondicionado o seco, el humo de cigarrillo, los químicos, además de ser agentes contaminantes podrían provocar irritación en la vía aérea (sistema respiratorio). Esto se remedia tapándose la boca y nariz, y evitando la exposición. Un barbijo cuando el tiempo de contacto es prolongado, puede funcionar como barrera.

Evitar situaciones de estrés

image.png

La voz está íntimamente relacionada a las tensiones físicas y mentales. Gritar enojado, ansioso, podría causar lesiones. Un grito en la cancha, por ejemplo, es suficiente para que se produzca un pólipo o un hematoma, lesión inflamatoria asociada a abuso vocal.

No competir con el ruido ambiente

El aumento del volumen de la voz para hacerse escuchar por encima de la televisión, una radio, la música fuerte de un boliche o en un recital se llama abuso vocal. Esos gritos con los que tratamos de pisar a un sonido de por sí elevado, provoca una sobrecarga en la función vocal capaz de generar lesiones.

Limitar el uso de la voz durante un resfriado o alergia

image.png

Al tener la vía aérea congestionada, utilizar la voz es un esfuerzo que conviene limitar hasta que acabe el proceso inflamatorio. Lo mismo se aconseja durante los cuadros de alergia, para evitar que la congestión afecte a las cuerdas vocales.

No desestimar la consulta al especialista

La modificación del timbre, el tono, intensidad, notar la voz soplada, áspera o ronca, o sufrir un carraspeo frecuente se reconocen como alteraciones o cambios en la voz. Cualquiera de ellos que se prolongue durante quince días o más, hacen necesario acudir al otorrinolaringólogo para evaluar el estado de salud de las cuerdas vocales. También se aconseja consultar a un fonoaudiólogo que, normalmente, trabaja en equipo con el otorrino.

Para la doctora Pereyra también es aconsejable tomar clases de entrenamiento antes de iniciar una actividad que requiera de un uso intensivo de la voz. Previo al inicio de una rutina artística como el canto, la comedia musical, la locución o la actuación se sugiere realizar una visita al médico especializado en laringe, y tomar clases de entrenamiento vocal con un fonoaudiólogo especializado en voz.

Este profesional nos ayudará a trabajar aspectos técnicos como la postura, respiración, calidad sonora, articulación, resonancia, flexibilidad y resistencia, para así lograr el mayor rendimiento con el mínimo esfuerzo.

“Es importante cuidar la unidad cuerpo-voz, no sólo nos permite expresarnos; también es la vía que facilita la relación con los pares. La voz es la materia prima de la comunicación”, cierra la especialista.

FUENTE: clarin.com

Dejá tu comentario