Por medio de un escrito presentado ante el juez Daniel Rafecas, Yañez sostuvo que cualquier dilación en el proceso constituiría una revictimización.
Además, recordó que el expediente ya fue revisado por distintas instancias del Ministerio Público Fiscal, que confirmaron la legalidad del trámite y la necesidad de investigar las conductas denunciadas. De esta manera, Fernández quedó cada vez más cerca de ser juzgado.
Representada por las abogadas Marcela De Leonardis y María Eugenia Sosa, Yañez aseguró que Fernández busca que la causa "vuelva a foja cero" porque percibe altas chances de terminar en condena. En el escrito también advirtieron que cualquier postergación del juicio podría interpretarse como un poder judicial corporativo al servicio de intereses inconfesables.
La causa se inició a partir de denuncias de presuntos golpes y maltratos que Yañez habría recibido antes y durante su residencia en la Quinta de Olivos. Fernández está procesado por los delitos de "amenazas coactivas" y "lesiones leves y graves agravadas por el vínculo"
Según la acusación, confirmada por la Cámara Federal porteña, el ex presidente ejerció violencia psicológica sistemática entre 2016 y 2024, mediante acosos, hostigamientos, controles, insultos y actitudes hostiles.
Por su parte, el fiscal Ramiro González se manifestó en contra del pedido de la defensa, calificando la estrategia de Fernández como un intento de presentarse como víctima en un expediente donde se lo acusa de atormentar, golpear y amenazar a su ex pareja.
Las pruebas presentadas por Yañez
Entre las pruebas se incluyen imágenes de lesiones en el brazo y ojo derecho de Yañez, enviadas en 2023 a la secretaria presidencial María Cantero, además de declaraciones de médicos presidenciales, personal de la Quinta de Olivos, familiares, allegados y su esteticista, así como registros clínicos, comunicaciones telefónicas y material audiovisual.
La defensa de Fernández había solicitado anular parte de la instrucción alegando que estuvo a cargo del juez Julián Ercolini, apartado luego por la Cámara Federal de Casación Penal por presunta enemistad con el exmandatario. Sin embargo, el tribunal confirmó que los actos realizados hasta ese momento son válidos.
Según el fiscal, los hechos denunciados ocurrieron tanto en el ámbito privado como en la residencia presidencial, y Fernández habría aprovechado la vulnerabilidad preexistente de Yañez. El expediente avanza ahora con la expectativa de su elevación a juicio oral.