“Queremos aclarar que esta es una medida que ha tomado el Gobierno Nacional y que tiene un claro impacto negativo en la provincia de Tucumán”, expresó.
El funcionario detalló que a nivel país son 700 mil los beneficiarios del programa, de los cuales 53.900 corresponden a Tucumán. “Si uno multiplica ese monto, estamos hablando de que a la provincia le van a dejar de entrar en el mercado del consumo 4.300 millones de pesos”, explicó.
En ese sentido, comparó la magnitud de la pérdida con una de las principales políticas provinciales: “Nosotros con un esfuerzo muy grande llegamos a casi 109.000 familias con la tarjeta alimentaria Independencia, y esa inversión es de 5.500 millones. Que nos quiten 4.300 millones es una realidad difícil”.
Masso buscó llevar tranquilidad a los beneficiarios en el corto plazo: “Estos tucumanos van a cobrar el 5 de abril y el 5 de mayo, pero vamos a hacer todas las gestiones necesarias para ver la posibilidad de que esto continúe”.
Sin embargo, dejó en claro que la provincia no puede reemplazar ese ingreso: “No estamos en condiciones de absorber ese importe de dinero. Tucumán no puede hacerse cargo de eso”.
Por último, adelantó que se realizará un análisis detallado de la situación: “Vamos a trabajar en individualizar a estos tucumanos y hacer un cruzamiento de datos para ver qué asistencia reciben y cuál es el impacto real. Pero sin dudas es negativo tanto para las familias como para la provincia”.