De junio a agosto un plato de salmón que costaba $347 pasó a valer $810. Este insólito aumento de los precios tiene para los mendocinos una única explicación: no pretender venderle a los habitantes locales.
Los habitantes de la provincia aseguran que cada vez más los restaurantes se dedican exclusivamente a los turistas y los precios se tornan inaccesibles para ellos ya que aumentan los precios entre un 5% a 8% de forma mensual triplicando la inflación del Indec.
Además de los precios exorbitantes en los restaurantes, en promedio, los vinos aumentaron un 150% en el último año.
GP.

