Uno de los ejemplares cayó sobre la Ruta Nacional 65, lo que generó la interrupción total del tránsito vehicular y obligó a la intervención de equipos para despejar la calzada. Las imágenes difundidas evidenciaron la magnitud del fenómeno y el impacto que tuvo en el sur provincial.
En Villa Quinteros, departamento Monteros, vecinos registraron una formación nubosa descendente similar a un embudo durante el desarrollo del sistema. Si bien no se confirmó la presencia de un tornado, el fenómeno generó preocupación por su apariencia y por la violencia del frente de tormenta que atravesó la región.
También en Río Seco se reportaron lluvias abundantes, ráfagas persistentes y marcada reducción de visibilidad, además de anegamientos en distintos sectores. El temporal complicó la circulación y ocasionó inconvenientes momentáneos para los vecinos.
La inestabilidad se extendió incluso hacia el oeste tucumano. En zonas como La Calera y El Chirimayo, en el departamento Chicligasta, se observaron densas nubes de tormenta que anticipaban nuevas precipitaciones. El cielo permaneció cubierto y con condiciones propicias para más lluvias.
La provincia atraviesa una jornada marcada por altas temperaturas, elevada humedad y un escenario favorable para el desarrollo de tormentas. Tucumán continúa bajo alerta meteorológica ante la probabilidad de nuevos eventos hacia la noche, en un contexto que exige precaución y seguimiento constante de los reportes oficiales.