"Esta mañana desayunó, leyó algunos periódicos y se levantó para caminar", informó hoy el vocero papal Matteo Bruni en un comunicado.
"El curso postoperatorio es regular. Los exámenes de seguimiento de rutina son buenos", agregó Bruni.
El Papa fue intervenido en la noche del domingo en el Policlínico Gemelli de Roma, cuando se le practicó una "cirugía de estenosis diverticular", que involucró "una hemicolectomía izquierda y duró alrededor de tres horas", informó Bruni.
La intervención, que se practicó con anestesia general, implicó la extirpación de la mitad izquierda del colon.
La operación estaba pensada para resolverse con el método de laparoscopía, pero finalmente se practicó de forma abierta.
A menos de 24 horas de la intervención, Bruni había planteado en un comunicado que el pontífice ya estaba "despierto y respirando por sí mismo", en las mismas "buenas condiciones generales" informadas hoy.
En su segunda noche en el hospital, el Papa siguió monitoreado de cerca por el equipo médico del Gemelli y dos enfermeros del servicio de la Santa Sede, además de los 25 efectivos de la Gendarmería vaticana dedicados a su custodia en el décimo piso.
Durante julio, el Papa tiene suspendidas las audiencias generales de los miércoles, como todos los veranos, y solo mantendrá los Ángelus dominicales, aunque el Vaticano aún no precisó si el pontífice celebrará, ni cómo, el encuentro con los fieles del próximo domingo, 11 de julio.
El 13 de octubre de 1996, mientras estaba internado, el entonces Papa Juan Pablo II encabezó el Ángelus desde el Gemelli, una opción que no se descarta en el Vaticano considerando que Bergoglio deberá estar, en principio, al menos hasta el lunes próximo en el policlínico.
La del domingo último fue la segunda operación a la que se somete el pontífice desde que fue elegido en 2013, luego de que en 2019 fuera operado de cataratas en el hospital Pio XI de la capital italiana.

