"Es una situación grave... Hemos recibido información que indica que hay cuatro muertos y alrededor de 100 personas desaparecidas. Rezamos por su seguridad", declaró el ministro de Estado de Defensa Sanjay Seth.
La inundación anegó viviendas, arrasó calles y destruyó un mercado local. Las imágenes mostraban una aterradora oleada de agua fangosa y a varias personas corriendo antes de ser engullidas por las oscuras olas de escombros de los edificios arrasados.
El ejército indio declaró que 150 soldados habían llegado a la localidad y ayudado a rescatar a unas 20 personas que habían sobrevivido a la pared de frío lodo, que en algunos lugares tenía una profundidad de 15 metros.
La agencia meteorológica de la India ha pronosticado más lluvias intensas en la región en los próximos días. Las autoridades han pedido que las escuelas permanezcan cerradas en varios distritos.
Las lluvias intensas y repentinas sobre áreas localizadas, conocidas como lluvias torrenciales, se han vuelto cada vez más frecuentes en esta región del Himalaya especialmente vulnerable a inundaciones súbitas y deslizamientos de tierra durante la temporada del monzón. Este tipo de precipitaciones tiene un alto potencial destructivo, al provocar crecidas violentas que afectan a miles de personas en zonas montañosas.
Uno de los episodios más devastadores ocurrió en 2013, cuando una lluvia torrencial similar arrasó el estado y dejó más de 6000 muertos, además de afectar a 4500 aldeas.
Solo en 2024, Asia registró 167 eventos catastróficos —incluidos tormentas, inundaciones, olas de calor y terremotos, cuyos desastres causaron pérdidas por más de 32.000 millones de dólares.
FUENTE: La Nación