El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), Elio Del Re, pasó por LV12 Radio Independencia y explicó que la situación es aún más preocupante porque se trata de una “caída sobre otra caída”. “Estamos comparando contra un año que ya había sido malo. Eso da cuenta de un problema muy importante en el nivel de actividad”, señaló.
El dirigente remarcó que los ocho sectores que integran el entramado metalúrgico registraron números negativos. Entre los más afectados se encuentran la fundición, con una caída del 15%, bienes de capital con 14,6% y autopartes con 12%. “No hay ningún sector que esté en positivo, todos están en rojo”, enfatizó.
Además, el impacto se replica en todo el país. Provincias como Buenos Aires (-12,9%), Córdoba (-11,9%) y Mendoza (-10,9%) encabezan las caídas, aunque ninguna jurisdicción logró mostrar crecimiento. “El mejor número es el que menos cayó, no el que creció”, graficó Del Re.
Uno de los factores que más preocupa al sector es la apertura de importaciones. “No tenemos problemas en competir con países en igualdad de condiciones, pero sí cuando hay subsidios en origen que generan desequilibrios”, advirtió. En ese sentido, sostuvo que muchos productos importados están desplazando a la producción nacional, incluso en rubros vinculados al agro.
La situación también impacta en el empleo: en los últimos 24 meses, la industria metalúrgica perdió cerca de 17 mil puestos de trabajo. “Estamos trabajando de manera absolutamente defensiva, pensando en subsistir más que en crecer”, reconoció.
Finalmente, Del Re planteó que el futuro del sector dependerá de las políticas que se adopten. “Si se implementan medidas similares a las de otros países industrializados, podemos aspirar a sostenernos. De lo contrario, el panorama puede volverse aún más complejo para la industria argentina”, concluyó.