El 22 de agosto de 1966, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, un decreto dispuso la intervención de siete ingenios azucareros de Tucumán. La medida terminó alcanzando a 11 establecimientos, sobre un total de 27 que funcionaban en la provincia, y provocó una transformación profunda de la estructura económica y social tucumana cuyas consecuencias, seis décadas después, todavía forman parte de la memoria y de la vida cotidiana de la provincia.
El gobierno militar presentó entonces el cierre como una medida necesaria para racionalizar una industria considerada ineficiente y dependiente de los subsidios estatales. Sin embargo, para Daniela Wieder, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Tucumán y doctora en Historia, esa explicación estuvo acompañada por una fuerte construcción discursiva sobre la situación de Tucumán. “Fue acompañada de muchísima propaganda”, explicó la escritora.
Según la historiadora, las investigaciones realizadas posteriormente permitieron entender que, detrás de la política de cierres existió un proceso de concentración de la producción y de la riqueza que benefició a determinados sectores empresariales. Agregó que “el cierre de casi el 40% de la planta industrial azucarera de la provincia generó una crisis enorme a nivel social y económico que alteró profundamente la vida de las comunidades vinculadas a la actividad azucarera”.
La medida también abrió un período de conflictos, organización y movilización social que, para la investigadora, resulta clave para comprender la historia política posterior de Tucumán. Las luchas por la defensa de los puestos de trabajo contribuyeron a un proceso de creciente politización y radicalización que atravesó a la provincia durante los años siguientes y que, según su hipótesis, mantiene una relación con la represión que la última dictadura militar profundizaría a partir de 1976.
Por eso, Wieder considera que recuperar aquella historia no implica solamente recordar el cierre de las fábricas y sus consecuencias económicas, sino también reconstruir las experiencias de organización y resistencia que surgieron en torno a ese proceso. “Así como hubo carencias y sufrimiento, también hubo procesos de lucha y procesos de organización social”, señaló.
Preservar la memoria de los ingenios
A 60 años del cierre de los ingenios, sus huellas permanecen en las familias, las comunidades y el paisaje tucumano. “Somos un pueblo muy ligado al azúcar históricamente y todavía hoy lo somos”, afirmó Wieder, para quien recuperar esta memoria es fundamental no solo para conocer el pasado, sino también para aprender de él y comprender mejor las decisiones que se toman en el presente.
En esa tarea se inscribe ¿Por qué arde Tucumán?, el libro digital elaborado por Wieder junto con Silvia Nassif y Ximena Rosic, que reúne investigaciones sobre el cierre de los ingenios y las acerca a docentes y estudiantes como material para trabajar en las escuelas. La propuesta busca que los acontecimientos no queden reducidos a fechas o episodios aislados, sino que permitan analizar por qué ocurrieron, qué intereses estuvieron en juego, quiénes se beneficiaron y quiénes resultaron perjudicados.
La preservación de documentos también ocupa un lugar central a través del Archivo Histórico de la FOTIA, creado a partir de material de las décadas de 1960 y 1970 hallado en la sede de la organización. El archivo permite reconstruir aquel período y algunas de sus fuentes ya fueron utilizadas por la Justicia. Entre las figuras que forman parte de esa memoria está Hilda Guerrero de Molina, asesinada en 1967 durante las protestas contra el cierre de los ingenios y convertida en símbolo de aquella lucha.
Para Wieder, mantener viva esta historia permite comprender no solo las pérdidas y el sufrimiento que dejó el cierre de los ingenios, sino también las experiencias de organización y resistencia que surgieron en aquellos años. La investigadora sostuvo que preservar esa memoria ayuda a interpretar el presente, aprender de las decisiones del pasado y reconocer procesos que pueden volver a repetirse bajo otras formas.

