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Investigan por lavado y lazos parapoliciales al hijo de Bolsonaro

Parte de los recursos pasó por cuentas de un exasesor que está prófugo y que ha sido señalado por el asesinato de la concejala de izquierda Marielle Franco, dijo la Fiscalía de Río de Janeiro.

El Ministerio Público de Río de Janeiro tiene indicios de que el senador Flávio Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro, practicó lavado de dinero cuando era diputado de la cámara estadual (2003-2010), indica un documento de la instancia filtrado ayer por la prensa. En un hecho que eleva el voltaje político del caso, la trama incluye a la anterior familia política del mandatario y hasta la participación de un exchofer y exasesor de su hijo, Fabrício Queiroz, quien ha sido vinculado a las milicias parapoliciales responsables del asesinato de la concejala de izquierda Marielle Franco.

El reporte salió a la luz al día siguiente de una serie de allanamientos llevados a cabo en propiedades pertenecientes al senador, a varios de sus exasesores, entre ellos Queiroz, y a familiares de la segunda esposa del jefe de Estado.

Queiroz fue el jefe de asesores de Flávio Bolsonaro hasta enero pasado, cuando el hijo del presidente era diputado de la Asamblea Legislativa del estado de Río de Janeiro, y también fue vinculado a los grupos parapoliciales que son sospechosos de haber asesinado a Franco en marzo de 2018.

Los hechos investigados habrían ocurrido cuando Flávio Bolsonaro y Queiroz estaban vinculados y la pesquisa tiene entre los investigados a la exesposa del presidente Bolsonaro, Ana Cristina Valle.

En un nuevo capítulo de esta investigación iniciada en 2018, el informe sostiene que el hijo mayor de Bolsonaro y su esposa habrían lavado dinero con la compra en efectivo de dos departamentos en Río de Janeiro por un total de 638.400 reales, 159.600 dólares al cambio actual.

El Ministerio Público se negó a confirmar o desmentir la autenticidad del documento, alegando que el expediente corre bajo secreto de sumario.

Frederick Wassef, abogado defensor de Flávio Bolsonaro, dijo a través de un comunicado que su cliente recibió los nuevos acontecimientos “con sorpresa, pero con total tranquilidad”.

“Hasta ahora la defensa no tuvo acceso a la medida cautelar que autorizó las investigaciones y solo cuando eso suceda será posible manifestarse”, agregó el letrado, que condenó el allanamiento de una tienda de chocolates que pertenece al senador.

El caso se remonta a 2018, cuando la instancia de control de movimientos financieros (COAF) descubrió giros atípicos entre 2016 y 2017 en una cuenta de Queiroz, que no se corresponden con su patrimonio.

Las sospechas apuntan a la utilización de un sistema denominado “rachadinha”, en el cual los empleados devuelven a su empleador una parte del salario que reciben. El COAF también identificó giros sospechosos en la cuenta del senador.

Según el documento que sustenta las órdenes de allanamiento filtrado por la prensa, los fiscales identificaron por lo menos 483 depósitos de al menos trece exasesores de Flávio Bolsonaro en la cuenta de Queiroz, por un total de 2 millones de reales.

Según el influyente diario Folha de São Paulo, el presidente Bolsonaro dijo reservadamente estar preocupado por la posibilidad de que su hijo sea arrestado y mostró “señales de abatimiento”.

Mientras tanto, Fabricio Queiroz, también un viejo amigo de Jair Bolsonaro, sigue con paradero desconocido y la Justicia aguarda que se presente a declarar desde comienzos de año. Su situación es otro problema para el presidente, que puede amargarle su “fiesta de Navidad”, escribió ayer la comentarista Vera Magalhaes en el diario O Estado de São Paulo.

FUENTE: ambito.com

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