Las intenciones de los fieles argentinos de recibir por primera vez desde su asunción al papa Francisco empiezan a diluirse con las palabras del Pontífice, cuyo viaje a su tierra natal estaba anunciado para 2020 y "compromisos asumidos" harían que la movilización se postergue.
Francisco indicó en las últimas horas que es "un poco difícil" su llegada para el año próximo y que se postergaría para más adelante a pesar de sus manifiestas ganas de volver: "se decidió dejar Argentina y Uruguay para más adelante".
El papa le confirmó a Télam su interés de viajar a Irak y a Sudán del Sur, como parte de un viaje ecuménico junto al arzobispo anglicano Justin Welby, si las condiciones políticas del país considerado el más joven del mundo lo permiten.

