El aniversario llega por primera vez con todos los rehenes de regreso a sus hogares y con un Medio Oriente profundamente transformado por el conflicto. En el sur de Israel, familiares de las víctimas se reunieron en intersecciones, refugios antibombas y en el lugar donde se celebraba el festival de música Nova, uno de los escenarios del ataque liderado por el grupo terrorista Hamás. Las ceremonias marcaron una nueva etapa del duelo para las familias, después de años en los que el destino de los rehenes ocupó un lugar central en las conmemoraciones.
En Gaza, el aniversario transcurrió sin actos previstos, en un territorio donde la ofensiva israelí desplazó a alrededor del 90% de la población, en muchos casos varias veces. Las restricciones al ingreso de bienes y ayuda contribuyeron a una grave crisis de hambre, mientras gran parte de los habitantes permanece en campamentos de tiendas.
Más de 74.000 palestinos murieron en Gaza, según el Ministerio de Salud del territorio, que no diferencia entre civiles y combatientes. El organismo señaló que alrededor de la mitad de los fallecidos fueron mujeres y niños. Sus cifras son consideradas en general fiables por agencias de la ONU y expertos independientes.
Un alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre frenó los combates de mayor intensidad, pero los ataques israelíes continuaron contra objetivos que Israel identifica como miembros de Hamás. Desde el inicio de la tregua, 1.145 palestinos murieron en Gaza, según el Ministerio de Salud. En ese mismo periodo murieron siete soldados israelíes.
El ataque del 7 de octubre desencadenó una guerra que modificó el escenario de Medio Oriente. Israel también mantiene presencia militar en zonas del sur del Líbano, donde el conflicto con Hezbollah comenzó después de que el grupo lanzara ataques contra Israel en apoyo de Hamás.
La confrontación también involucró a Irán y Estados Unidos, con ataques en países del golfo Pérsico que afectaron los mercados globales. Israel realizó además operaciones contra posiciones en Siria y Líbano, mientras más de 300.000 libaneses permanecen desplazados.