Tras las amenazas de tiroteos en diversas instituciones educativas de la provincia, el gobernador Osvaldo Jaldo remarcó que no van a seguir tolerando este tipo de acciones de parte de los estudiantes. "Hay que ponerles límites a los chicos y eso es aplicar el 100% del decreto del Poder Ejecutivo”.
La normativa ratifica las instrucciones impartidas al Ministerio de Seguridad y a la Policía de Tucumán para adoptar todas las medidas necesarias que permitan prevenir hechos de violencia, intervenir ante situaciones de riesgo y garantizar la seguridad dentro y fuera de los establecimientos educativos. En ese marco, se dispone que las autoridades y directivos de instituciones educativas, tanto de gestión pública como privada, serán responsables de la preservación y el cuidado de los alumnos. En caso de incumplimiento de estas obligaciones, podrán perder los subsidios o aportes que reciban del Estado provincial.
“Decir que puede haber tiros es una amenaza y es un delito. Y a los delitos les tiene que caer todo el peso de la ley”, agregó.
El primer mandatario manifestó que “los responsables tienen que ser juzgados por la Justicia y llevados a Cura Brochero. Y los docentes, si no denuncian, se convierten en cómplices. Tenemos que darle un corte a todo esto”.
Respecto al caso de Yerba Buena, dijo: "El colegio tiene que evaluar la expulsión. De nada sirve que produzcan semejante revuelo y que todo quede en nada. Los padres tienen que hacerse cargo, los docentes acompañar y el Gobierno poner límites”.
Por último, Jaldo confirmó que se reforzará la presencia policial en las escuelas donde se detectaron amenazas y los efectivos policiales recorrerán los establecimientos junto a las autoridades educativas.

