“Lo primero que hay que preguntarse es por qué la Nación decide asistir a 12 provincias”, planteó, al tiempo que explicó que la medida responde a la merma en los ingresos coparticipables producto del estancamiento del consumo.
En ese sentido, precisó: “En los últimos dos años hemos perdido casi el equivalente a una planilla y media de sueldos”, en referencia al impacto de la baja en impuestos como el IVA.
Jaldo valoró la decisión nacional, pero fue enfático al diferenciarla de una ayuda: “Hay que poner las cosas blanco sobre negro. Bajo ningún punto de vista es un regalo ni una dádiva”. Y remarcó: “Nos asisten con un anticipo de coparticipación, es decir, con plata que es nuestra y que debemos devolver dentro del mismo año”.
El mandatario insistió en la necesidad de claridad sobre estos recursos: “Nos adelantan fondos que nos corresponden, pero nos obligan a devolverlos. Nos dan por un lado y nos quitan por el otro”, afirmó.
En ese marco, también hizo referencia al contexto provincial, señalando que la paralización de la obra pública nacional obligó a Tucumán a sostener proyectos con recursos propios. “El Gobierno nacional paralizó el 100% de la obra pública y nosotros tuvimos que asumir obras con financiamiento provincial”, sostuvo.
Finalmente, subrayó la importancia de evitar confusiones en la interpretación pública: “No es una ayuda de la Nación, es un adelanto de fondos que por ley le corresponden a las provincias”, concluyó.
FUENTE: Comunicación Tucumán