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Javier Milei anunciará un nuevo paquete de decretos

Javier Milei anunciará un nuevo paquete de decretos para instrumentar la desregulación del DNU y la trunca Ley Ómnibus.

Javier Milei anunciará un nuevo paquete de decretos para instrumentar la desregulación del DNU y la trunca Ley Ómnibus. También introducirá cambios importantes a otras regulaciones, que abrirán una fuerte tormenta.

Clarín confirmó que ayer se terminó de redactar el decreto que liberaliza en forma absoluta el sistema de salud. La medida pondrá en alerta máxima a los “Gordos”: elimina la regulación de las obras sociales. La decisión es una “bomba” contra la CGT: abre y permite la competencia con la medicina prepaga. Claudio Belocopitt – líder de la cámara – se frota las manos. Todos los sindicalistas se pintan para la guerra.

El paquete incluye cambios en el Instituto del Cine, toca otras estructuras de la política cultural e incluye la desregulación sobre un sinfín de actividades.

La redacción de los decretos está terminada y se trabaja para anunciar las medidas en forma inmediata. Igual, habría un DNU para el sensible mercado de fertilizantes. Federico Sturzenegger – el jefe del equipo – se lo informó anoche al Presidente: “Está todo listo para que salga como chorizo la semana próxima”. Milei se entusiasma. En la Casa Rosada quieren revertir una idea instalada: que hasta ahora su gobierno tiene mucho relato, pero insuficiente gestión.

El lunes, en la gélida Manhattan – estaba todo congelado- hubo una reunión secreta donde se habló de Argentina y del “interrogante Milei”.

Ocurrió en el influyente Council of the Americas. La cena se sirvió en un edificio ubicado en la coqueta Park Avenue, al 600. Había 30 inversores de primer nivel internacional. Entre otros, Silvia Constain, de Visa; Abby Daniel, de Amazon; Tim Goodell, del BBVA de New York, y una sola empresaria argentina: Lucia Dragonetti, de Panedile. Habló el vice del BID, Jordan Schwartz. Fue crudo.

Primero dijo que habrá apoyo del BID para grandes obras de infraestructura. Pero después afirmó que no habrá dinero para el sector privado en Argentina. El vice del BID afirmó: “Para que apoyemos al sector privado en Argentina aún falta estabilidad macro y más nivel de tarifas”. Hubo un intercambio entre los comensales. Los emisarios de varios fondos de inversión insistieron: “Hemos puesto radar sobre Argentina, pero antes queremos ver cómo Milei atraviesa la crisis social que se viene”. Schwartz apoyó la idea: “La crisis social es la frontera que hay que atravesar con éxito”.

En Manhattan ven un otoño conflictivo. Impacta un dato que se guarda en secreto: en Argentina ya el parate provocó el despido de unos 130.000 obreros de la construcción. Los informes confidenciales de los “lobos” de Wall Street insisten en la fragmentación política. El Congreso está todo dividido.

Ahora, algo similar ocurrió en Roma, en la reunión de la poderosa UIA italiana. Estuvieron los líderes del mundo de los negocios: Daniel Funes de Rioja, Marcos Bulgheroni, Giorgio Aliata, Rodrigo Pérez Graziano y Alejandro Elsztain. Bárbara Giacomello -la vice de la Confindustria fue precisa: pidió reglas de juego claras.

Los “lobos” de Wall Street acuñaron una frase para definir la Argentina. La repiten mucho sobre Milei: “Wait and see”. En criollo “esperar y ver” qué hace Milei. Antes, no van a mover un dedo.

El Presidente – en su gira - no recibió a ningún empresario argentino. Obvió olímpicamente la misión de 30 “capos” de fuste. El establishment intentó armar un encuentro entre Milei y los caciques del Grupo de los 6. La negociadora fue Diana Mondino, responsable de misión empresaria.

La canciller fracasó. Milei nunca le respondió y Mondino – diplomática al fin - adujo temas de agenda. El G-6 se volvió con las manos vacías.

El encuentro entre el Papa y Milei fue bueno. Francisco le dio una bocanada de “oxígeno” al Presidente, después del fracaso de la Ley Ómnibus.

También ayudó a Milei la propia Cristina. Su documento crítico volvió a aglutinar – como en el balotaje – a todo el anti-kirchnerismo con el Presidente.

Ocurrió justo cuando la clase media empieza a sufrir el ajuste. Ayer hubo otro tarifazo. Por eso, Milei ordenó a sus ministros – Francos, Bullrich y hasta al ermitaño Caputo – escalar el conflicto. La dupla Karina Milei – Santiago Caputo festejó la aparición de la ex presidenta. Milei lo admitió en un chat privado, donde su interlocutor le preguntó: “¿Cristina te la dejó picando en el área?”. Milei respondió en mayúscula: “Obviamente”.

El texto salió a destiempo y refleja que Cristina perdió su, antes muy dúctil, timing político. Sin dudas, está sin reflejos. El documento incluye verdades a medias y algo inadmisible para una figura institucional: insistir y plantear la posibilidad de que Milei no termine su mandato. Ese párrafo la pone como líder del triste club del “helicóptero”. Son cosas que tendría que dejar para marginales como Oscar Parrilli o Luis D’Elía.

Dicen que se apuró por la interna. Las cosas están horribles entre Axel y Máximo. El odio está haciendo estragos. El jefe de La Cámpora repite: “Este enano no me va a cagar”. Cristina no tuvo una sola frase de autocrítica. En su relato, la culpa siempre es de otro. El colmo: acusó a Julio Cobos por la crisis de la 125.

Milei contribuye a la confusión con su insistente ofensiva contra los gobernadores. Martin Llaryora salió con los tapones de punta. Maximiliano Pullaro prefirió el silencio. Pero a su equipo le dijo: “Lo que opina Milei a mi me chupa un huevo”. La pelea contribuye al escepticismo en el exterior. También el barullo del supuesto acuerdo con el PRO. Para Milei, ese pacto solo será parlamentario.

El Presidente rechaza un acuerdo de co-gobierno: le aterra la imagen de Alberto y de Cristina. Primero, el PRO debe definir la furiosa interna entre Mauricio y Patricia. Macri va a reaparecer públicamente esta semana y cambia de estrategia con Milei. Se lo anticipó en la intimidad a Cristian Ritondo: “No voy a hablar más de nombres. Porque no me da bola”.

El ex presidente, en verdad, busca un acuerdo programático y pretende lugares en el Gabinete: Guillote Dietrich es su candidato ideal para reflotar el desaparecido Ministerio de Infraestructura. “Toto” Caputo está al tanto de la movida. El ministro respiró aliviado: la inflación bajó, aunque está en las nubes y le sirvió para defender su tablita cambiaria.

En el mercado hay serios cuestionamientos a sus “mini” devaluaciones. Las cerealeras ya le avisaron que el dólar exportador quedó corto y que tiene un valor real similar a los 350 de Sergio Massa. Encima se viene un momento de tensión: en una semana, el BCRA debe empezar a cancelar, a razón de U$S300 millones diarios, las importaciones reprogramadas en diciembre.

Clarín confirmó que el FMI exigió dos medidas adicionales, en su viaje, a Nicolás Posse. Rodrigo Valdés insiste en que Caputo debe aumentar la devaluación mensual de 2 al 8%. En caso contrario – dice el burócrata – hacer un salto cambiario para compensar el atraso.

Tambien reclaman que Santiago Bausili deje de licuar los ahorros y aumente la tasa de interés. Caputo, por ahora, se hace el distraído. Está preocupado por una instrucción de Milei. El Presidente fue tajante y lo repite en la intimidad: “En abril voy a levantar el cepo”.

FUENTE: Clarín

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