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Imagine, el himno pacifista de John Lennon cumple 55 años

La publicación de su segundo álbum le dio su primer hit solista y marcó un punto de quiebre en la vida del beatle.

El 9 de septiembre de 1971, John Lennon publicaba en Estados Unidos Imagine, su segundo álbum en solitario y uno de los trabajos que terminarían definiendo su carrera después de The Beatles. Han pasado 55 años desde aquel lanzamiento.

El disco reunió diez canciones y estuvo profundamente marcado por su relación con Yoko Ono, pero también por las ideas políticas y sociales que Lennon defendía en aquellos años. Entre ellas estaba, por supuesto, ‘Imagine’, una canción que proponía imaginar un mundo sin fronteras, religiones ni posesiones que dividieran a las personas.

Aunque hoy resulta imposible separar la canción de Lennon, su mensaje también tuvo mucho de Yoko Ono. El propio músico reconocería posteriormente que algunas ideas procedían de su libro Grapefruit, y en 2017 Ono fue finalmente reconocida oficialmente como coautora de ‘Imagine’.

El álbum dejó además canciones como ‘Jealous Guy’, ‘Oh My Love’ o ‘Gimme Some Truth’ y terminó convirtiéndose en el disco más popular de la etapa en solitario del exbeatle.

Más de medio siglo después, aquella melodía de piano sigue siendo una de las canciones más reconocibles de la historia de la música. Lennon pidió al mundo que imaginara algo diferente. 55 años después, seguimos escuchándolo.

Es verdad que Imagine es, en alguna medida, aún consecuencia del desparramo que provocó McCartney en abril de 1970, al blanquear su idea de que para él Los Beatles eran mucho más pasado que futuro. Pero también lo es que después del grito primal que significó Plastic Ono Band, el álbum propone una mirada un poco más allá de las esquirlas de aquel estallido.

Ahí entra en juego la canción, que transformó en poesía una postura ideológica y política que Lennon venía fogoneando desde la encamada por la paz que compartió con Yoko durante su luna de miel, y que ratificaría sobre finales de 1971 con la publicación de Happy Xmas (War is Over).

Por supuesto que John también tenía la necesidad de llevar alguno de sus temas compuestos "en solitario" -así, con comillas- a la cima de algún chart, como para emparejar la ventaja que le habían sacado sus ex compañeros de ruta. Pero eso no debería poner en duda la honestidad de su mensaje.

En todo caso, si Paul había apelado al hipnótico Let It Be para hacer pública su premisa espiritual y George había podido crear la cautivante My Sweet Lord para expresar la suya, por qué no apuntar en la misma dirección, en busca de ofrecerle a la humanidad una buena canción para apostar a la paz.

Con una pequeña ayudita de Yoko

Para llevar a cabo su objetivo, el que se había mostrado como el beatle más rebelde, echó mano a Grapefruit, un libro de poemas "instructivos" que su esposa había publicado en 1964, en los que la idea era exhortar al lector a ciertas acciones a través de algunas palabras clave.

"Imagina las nubes goteando", había escrito Yoko en su Cloud Piece; también "imagina mil soles en el cielo al mismo tiempo", en su Tunafish Sandwich Piece; entre otras sugerencias que incluía el texto. Ideas que Lennon hizo propias para adaptarlas a su diatriba humanista, encajarlas dentro de una métrica apropiada, rimarlas de un modo pegadizo y cantarlas con una simpleza inapelable.

Después, la deliciosa contradicción de un señor multimillonario proponiendo que nos imaginemos un mundo sin posesiones y preguntándose si podríamos hacerlo, desde una sala de ensueño, con una Yoko que abre las ventanas a un paraíso personal que poco y nada tienen que ver con un dos ambientes en Villa Pueyrredón, por más que no tenga deuda de ABL y losa radiante hacen el resto de la magia.

La traducción de esa incongruencia en el amor incondicional de millones por un artista como John, no es más ni menos intrigante que la que plantea la devoción de otros millones -o tal vez los mismos- por líderes religiosos y políticos que en el mejor de los casos se debaten en esa paradoja. En el peor, ni se lo plantean. Al menos Lennon nos dejó varias hermosas canciones.

Lo interesante, en el beatle, es la recuperación de cierta expectativa que un año antes había dado por muerta en la canción God. El plan casi punk de creer sólo en él y en Yoko, y definir de ese modo la realidad cambió, en Imagine, por el espacio que Lennon se devolvió para soñar un mundo mejor como parte de un colectivo.

El sueño no estaba enterrado, como había dicho. Y no sólo eso, sino que lo que se permitía soñar era que lo que se podía terminar era la guerra. Si los demás querían, claro.

¿Plagio, homenaje o casualidad?

Pero si Yoko inspiró algo de la idea y metió mano en la letra de Imagine, la música corrió absolutamente por cuenta y parte de Lennon, quien tal vez estuviera algo influenciado por la bellísima e imbatible melodía de A Whiter Shade of Pale (Con tu blanca palidez), tal como Anthony DeCurtis lo sugiere en el libro interno del Box John Lennon Anthology, que recopila las distintas "eras" del músico.

DeCurtis hace referencia a un breve pasaje en el que el músico juega sobre cierto aire que remite al hit que Procol Harum publicó en 1967.

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