El argentino había expresado durante el Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá su intención de cumplir el sueño de jugar en el Barcelona. Esa postura abrió un escenario de tensión con la dirigencia rojiblanca, que sostuvo públicamente que no facilitaría una operación con el club catalán.
El principal accionista del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín, había sido terminante sobre ese punto. “Nuestra intención y mi sueño personal es que siga con nosotros, que siga en el Atlético”, afirmó. El dirigente agregó que, en caso de que el atacante entendiera que su continuidad era incompatible con su situación deportiva, el club buscaría una salida, aunque remarcó que “nunca, nunca será el Barcelona”.
Mientras el mercado se acercaba a su final, Julián Álvarez volvió a integrarse a los trabajos del plantel. El atacante participó de la práctica junto a sus compañeros y recibió el respaldo de otros integrantes de la selección argentina, entre ellos Giuliano Simeone, Cuti Romero y Juan Musso.
El cuerpo técnico apunta a que el atacante recupere ritmo y vuelva a tener incidencia dentro del plantel. La intención del club es que el atacante pueda regresar a la lista para el próximo compromiso de La Liga, cuando el equipo viaje a Bilbao para enfrentar a Athletic Club. Esa posibilidad dependerá de su evolución física y de la decisión final de Simeone.
FUENTE: Infobae