“Se sigue trabajando como el primer día, después que descendió el agua. Estamos con maquinarias, estamos con la gente en la calle por el tema de la basura, haciendo recolecciones de todo lo que está sacando la gente todavía”, expresó, al referirse a las tareas de limpieza y reorganización.
En ese sentido, confirmó que la situación de las familias mejoró: “No, no, ya no hay evacuados. La gente ya ha vuelto a sus domicilios”, indicó, incluyendo también a los vecinos de zonas rurales como La Zánima y Barranca, que resultaron afectadas.
Sin embargo, remarcó la magnitud del fenómeno: “Lamentablemente fue algo que no se esperaba, la cantidad de agua… realmente fue algo que sobrepasó todo”.
Sobre las necesidades actuales, el funcionario fue claro: “Yo creo que ahora es el volver a casa, volver a comenzar, es decir, tener lo diario para poder cocinar, que perdieron todo”.
En cuanto a los servicios, señaló que “ya tienen electricidad… sí, todas, todas”, aunque admitió que puede haber casos puntuales con inconvenientes. Además, explicó que una escuela ya está en condiciones y otra presenta problemas menores por humedad.
Respecto a la circulación, aseguró que “las calles del pueblo sí… se está trabajando con motoniveladoras que nos está proveyendo el Ministerio del Interior para poder dejar en condiciones todo”.
Consultado por las críticas a la respuesta ante la emergencia, el delegado defendió su gestión y remarcó que estuvo presente desde el primer momento, aunque reconoció dificultades iniciales debido a la falta de personal y al corte de rutas, lo que demoró la asistencia a algunas zonas. También consideró que hubo una fuerte politización del tema.
Finalmente, Soria planteó la necesidad de avanzar en obras estructurales para evitar nuevas inundaciones. En ese marco, recordó que existe un proyecto de plan maestro presentado en 2017 para el manejo hídrico de la cuenca del río Marapa, que aún no obtuvo financiamiento nacional. “No es un problema solo de La Madrid, sino de toda la cuenca”, concluyó.