El exsecretario de Seguridad de la provincia, condenado a seis años de prisión por el encubrimiento del asesinato de Paulina Lebbos y por falsedad ideológica, abandonará el régimen de prisión domiciliaria del que gozaba para acceder a una libertad tutelada bajo estrictas restricciones. Di Lella deberá utilizar un dispositivo de seguimiento electrónico (tobillera) para evitar su fuga.
A más de un año para el agotamiento formal de la condena original, previsto para julio de 2027, la decisión de la Jueza se sustenta en los últimos informes remitidos por el Servicio Penitenciario y, fundamentalmente, en las pericias de psiquiatras y psicólogos que trataron al exfuncionario.
Los profesionales de la salud mental describieron un cuadro de "graves síntomas" en la estabilidad psíquica del condenado, lo que inclinó la balanza judicial a pesar de la férrea resistencia de las partes acusadoras.