Carlos Izquierdoz, capitán xeneize, esperó a Dalma en el campo de juego para entregarle una plaqueta y una camiseta enmarcada con el nombre de Diego. En ese momento se produjo la primera ovación de la noche, pero como se reprodujo en todos los partidos de fútbol de fin de semana, la emoción mayor llegó al minuto 10.
"A los 10 homenajeamos al 10", recordaban las caretas. "Lo quería Barcelona, lo quería River Plei", cantó la hinchada. Dalma, en el palco familiar que da a la calle Iberlucea, colgó una camiseta reclamando "Justicia" por su padre mientras un manojo de globos azules y amarillos elevaban hacia la noche estrellada, inolvidable, una camiseta con el apellido idolatrado.
Después siguió el partido y hubo un primer gol. Justicia, pero poética: lo hizo, para el "Lobo", el "Pulga" Luis Miguel Rodríguez, a quien el Diez llevó a la Selección durante su paso como entrenador y, acaso, el jugador más maradoniano esta noche sobre el campo.

