Familiares de la dirigente indigenista Margarita Mamaní y algunos seguidores fueron desalojados esta mañana y se liberó el camino en el kilómetro 48 de la ruta 307, donde vigilaban el ingreso a los Valles desde el 19 de marzo. De esta forma, se cumplió con la orden emitida por la justicia provincial.
"Están haciendo injusticia, hacia mi gente, basta ya de atropellos", dijo la cacique, minutos antes de ser detenida. Aseguró que su lucha es para que no llegue la pandemia a la zona. Por su parte su hija se preguntó ¿ella es una delincuente por defender a que no vengan a traer el virus acá?. La postura de los lugareños es clara, al sostener que ellos sólo buscan proteger a la comunidad en medio de la pandemia.
Según datos aportados por la Justicia, equipos de la Dirección General de Investigaciones cumplieron, además, con la orden de privación de la libertad de Mamaní. La cacique quedó con arresto domiciliario.
A la imputada, la Justicia le atribuye la supuesta comisión de cuatro actos ilícitos: violación de las medidas (cuarentena forzosa) para impedir la propagación de una pandemia; impedimento o entorpecimiento del transporte de personas por tierra; usurpación de autoridad e instigación a cometer delitos.
El conflicto se inició días atrás con denuncias que alertaban sobre una serie de robos en algunas casas de veraneo de la villa. De acuerdo con Mamaní, según consta en la comisaría de El Mollar, se trataría de tres denuncias.
Ahora la protesta de los lugareños se trasladó de lugar. Unas 200 personas cortaban la ruta 307 en la zona de la estación de servicio que está en el ingreso a El Mollar.
Mientras tanto, la Policía debió interrumpir el tránsito en Las Mesadas luego de que varias personas, aprovechando la liberación del camino, intentaban llegar hasta los valles, pese a que rige la cuarentena. Esta situación en el camino a los valles perjudica a quiénes van y vienen por trabajo en alguna actividad exceptuada y no pueden pasar.

