Carlos Díaz, director de Educación Primaria, explicó en LV12 cómo se implementan estas herramientas entre los alumnos. “En la escuela impacta lo que pasa en la sociedad y estamos en un momento donde la mediación ya no es una opción sino una necesidad”, sostuvo Díaz. En ese sentido, destacó que durante los últimos tres años se trabajó para que “en todas las escuelas primarias existan centros de mediación estudiantil”, con capacitación destinada a directivos, docentes, alumnos y familias. “La idea es que los niños adquieran herramientas de comunicación, de diálogo, de respeto, donde aprendan a hablar y no pegar, no golpear, no agredir”, remarcó.
Sobre el funcionamiento de estos espacios, el funcionario explicó que los alumnos mediadores pueden participar de manera voluntaria o ser convocados por sus condiciones de liderazgo o por determinadas dificultades de integración. “Estos alumnos resuelven los problemas entre alumnos”, señaló, y agregó que reciben formación en técnicas de escucha y diálogo para intervenir de la manera “más objetiva posible”. Según explicó, los conflictos pueden surgir por situaciones cotidianas como el uso de los espacios para jugar, la elección de abanderados o distintas diferencias entre compañeros.
Díaz también resaltó el impacto que estas herramientas pueden tener más allá del ámbito escolar. “Confiamos plenamente que los niños son los que se van a apropiar de esta herramienta y la van a trasladar a sus hogares y al ámbito en el que se desenvuelvan”, afirmó. Como ejemplo, relató el caso de un padre que le contó que, durante una discusión con su esposa, su hijo intervino para decirles: “Dejen de levantar la voz, aprendan a hablar, dialoguen”. Para el director de Educación Primaria, ese tipo de situaciones demuestra que los aprendizajes comienzan a trasladarse a las familias.
Consultado sobre los resultados de esta política, Díaz aseguró que se observa una disminución de los conflictos y una mejora en el clima escolar. “Nosotros tenemos una familia de casi 160 mil alumnos en primaria, en este momento, entonces siempre va a haber un conflicto, y hoy los abordamos”, explicó. Además, señaló que la iniciativa comenzó con uno o dos docentes referentes por institución y que actualmente son los propios maestros quienes solicitan capacitarse para utilizar estas herramientas también en los vínculos entre colegas y con las familias. En ese marco, destacó que recientemente se realizó un seminario para docentes del que participaron “más de 800 docentes”.
Finalmente, Díaz vinculó la mejora de la convivencia con el proceso de enseñanza y aprendizaje. “Si pacificamos las aulas, todo lo demás va a entrar de manera más fácil”, sostuvo, al explicar que el tiempo destinado a resolver conflictos muchas veces termina afectando el trabajo pedagógico. El funcionario también se refirió al movimiento de alumnos entre escuelas privadas y públicas y señaló que, además de los factores económicos, algunas familias actualmente priorizan la cercanía y valoran “una oferta de calidad competitiva” en la educación pública.