Según la acusación, el hecho ocurrió el pasado 12 de febrero de 2026, alrededor de las 12:06 del mediodía. La mujer, valiéndose de su anterior condición de secretaria del centro médico CEDYT, utilizó el acceso que había tenido a los modelos de recetarios e información profesional para confeccionar un documento apócrifo.
Con esa receta a su nombre, fechada falsamente, la acusada se presentó en una farmacia, ubicada en la ciudad de Yerba Buena, y adquirió el medicamento Metformina. El recetario ostentaba un sello y una firma atribuidos falsamente, afectando con ello la fe pública y la seguridad sanitaria.
La maniobra delictiva fue descubierta días después, el 23 de febrero alrededor de las 19:30 horas. La falsedad del documento fue advertida por la propia profesional damnificada cuando un cadete de la farmacia se presentó en su consultorio, sito en Lobo de la Vega al 1000, con el objetivo de solicitarle que "salvara" un error en la fecha del papel.
En ese momento, la doctora constató de inmediato que el soporte físico era un formato antiguo que ella ya no utilizaba. Asimismo, confirmó que la letra, la firma y el sello (aunque contenía sus datos profesionales) no le pertenecían. Ante la flagrante irregularidad, la médica retuvo el recetario apócrifo junto con la factura de la farmacia que estaba abrochada por detrás, y posteriormente entregó todo el material a las autoridades judiciales como prueba.
Durante la audiencia, la defensa de la imputada solicitó el beneficio de la suspensión de juicio a prueba, propuesta que contó con la conformidad del Ministerio Fiscal. El acuerdo homologado por el magistrado interviniente contempla el cumplimiento de estrictas reglas de conducta por el plazo de seis meses, la realización de tareas comunitarias en un merendero de la ciudad de Yerba Buena y el pago de una reparación económica de $2.000.000 de pesos.