Las palabras del ministro de Economía Martín Guzmán en el Congreso no cayeron bien en el mercado, que vivió otro día de furia con un derrumbe en las cotizaciones de las acciones y los principales títulos públicos del país, lo que acaso confirma que se acabó el veranito financiero iniciado a fines del año pasado.
El funcionario habló de "frustración" para los tenedores, adelantó una reestructuración "profunda" y en ese marco consideró que no habrá un tratamiento diferenciado para los papeles emitidos con jurisdicción en Nueva York, al tiempo que planteó un sendero de consolidación fiscal cauteloso, con equilibrio recién en 2022.
El índice elaborado por el JP Morgan llegó a saltar un 7% en el día, aunque luego recortó la baja hasta cerrar un 4,8% por encima de ayer, en 2.055 puntos. Por su parte, el Merval se hundió más de 3% con descensos marcados en los bancos: el BBVA perdió 7,1%, el Galicia 5,93% y el Supervielle 4,95%, aunque lo peor se lo llevó TGN con una caída del 7,84%.
Dentro de la renta fija, no se salvó ningún segmento, dado que el derrumbe fue generalizado para títulos en dólares, pesos, de corto y largo plazo y emitidos tanto bajo la gestión kirchnerista como macrista.
Gustavo Quintana, analista de PR Corredores de Cambio, afirmó que la suba del 0,16% en el tipo de cambio mayorista "coincide con el ajuste dispuesto por el BCRA para su postura de venta", que realizó cuando la divisa alcanzó los $ 61,39, compensadas luego con compras de bancos oficiales en 61,38 pesos, "un rango que atenazó la cotización del dólar mayorista".

