Se vienen días de cambio para nuestro país, ya que solo faltan días para que asuma el presidente electo, Javier Milei, quien trae con él propuestas políticas y económicas que generan incertidumbre.
"Seguramente van a haber transformaciones, tanto en la sociedad como en el Estado. El signo definitivo que tendrá este cambio todavía no lo conocemos porque han habido declaraciones muy contradictorias durante toda la campaña política. Tenemos algunas ideas con las declaraciones que venimos escuchando, seguramente va a haber un intento de una profunda modificación del rol del Estado", dijo el politólogo especialista en administración y políticas públicas, Oscar Oszlak, a LV12 Radio Independencia.
La liberación de precios, la desregulación y la situación actual son algunas de los planteamientos del presidente electo que generan expectativas e incertidumbre.
Sobre esto, Oszlak señaló que "el Estado no puede renunciar a ese papel", ya que tienen que "ser objeto de intervención" por parte del mismo, es decir, más allá de la existencia de un ministerio o una secretaría, no hay duda de que alguien debe ocuparse del tema a medida que surja la necesidad de mediación.
También destacó que la regulación de precios en el mercado es un tema que por experiencia, "no ha funcionado en ninguna parte del mundo", ya que se trata de una política absolutamente indeseable, sobre todo en Argentina donde "no se puede mantener un sistema policial permanente en este sentido".
Por otro lado, sobre el control de los monopolios expresó, que el rol del Estado tiene que estar y el financiamiento del Estado tiene que acompañar, ya sea de manera directa o mediante la tercerización de una empresa privada.
Al respecto comentó que a lo largo de los diferentes regímenes políticos, militares y civiles, se han ido acumulando organismos, sobre los cuales no se ha revisado "a quiénes sirve" o si sigue vigente el motivo que justificó tal creación. En otras palabras, remarcó que no se tiene conocimiento, por lo tanto, es una inspección que debería incorporarse a la gestión pública a través de "dimensiones temporales" como el pasado y el futuro, ya que la gestión pública, "es puro presente".
Y agregó: "Es absolutamente necesario pensar, programar, mirar hacia el futuro, saber hacia a dónde se va y por otro lado, mirar hacia atrás y decir se fue algo que se quiso ir, y eso significa hacer un seguimiento, una evaluación o control de lo que se hizo, una rendición de cuentas, algo que jamás ha existido".

