La semana pasada luego que se diera a conocer, y se confirmara oficialmente que dos personas de Monteros dieran positivo por coronavirus (una mujer de 79 años y su hija que llegaron de la provincia de Buenos Aires el 7 de junio) se activaron las alarmas en dicha localidad para anular contagios y evitar los efectos residuales provocados por esta enfermedad.
El foco estuvo centrado en la sucursal de Banco Nación de Monteros, la cual cerró sus puertas al público y puso el personal de dicha sucursal en estricta cuarentena, al extenderse rumores y audios donde se sostenía que unas de estas personas habían concurrido a dicha sucursal, mas allá de que esto último no se había confirmado, la decisión del jefe de la sucursal del banco fue tomar las medidas precautorias necesarias para impedir potenciales contagios y propagación del virus.
El fantasma que perdura después del virus es el temor que se apodera de la sociedad aún cuando la información no se haya aun chequeado o validado, es así que el banco debió realizar un procedimiento de Desinfección y Sanitización de sus oficinas para poder reabrir sus puertas.
El día sábado la empresa Brillante, que presta servicios de limpieza en dicho banco realizó un procedimiento de desinfección y sanitación. En conversaciones con Nicolas Milenkovitch, Jefe comercial de dicha empresa nos comentó de qué trata el protocolo aplicado ante esta situación.
“Nuestra empresa presta servicios en varias instituciones donde se realizan tareas periódicas de desinfección y Sanitización para evitar que algún virus (entre los que se encuentra el coronavirus) se desarrolle y propague en los ambientes y superficies, este trabajo se realiza de manera periódica o sistemática según requerimiento de cada cliente, para esto utilizamos maquinas nebulizadoras, las cuales generan microgotas frías que se comportan como un gas, lo cual permite llegar a todos los rincones y espacios del lugar donde se aplica. Pero cuando se tratade un caso en el cual se activa el protocolo de emergencia por coronavirus, como ocurrió el día sábado en Monteros, se realiza un procedimiento distinto, ya que se toman medias y precauciones mayores ante la inminencia de la presencia de dicho virus. Concretamente se aplica un protocolo interno en el cual se protege al operario, y cualquier personal que ingrese al área a tratar, con los elementos de protección personal (EPP) reglamentarios, los cuales una vez finalizado el trabajo se descartan en bolsas patológicas precintadas las cuales son tratadas con protocolos estrictos”, señaló Mlenkovitch.
Vivimos momento de zozobra, una pandemia ataca al mundo y nadie está exento. El desafío como sociedad es superar las incertidumbres evitando permitir la propagación de noticias o rumores que generan más daño que el que el mismo virus. Debemos madurar como sociedad, acatando las definiciones de las autoridades sanitarias, pero sin sucumbir a la locura de la desinformación.

