El temporal que azotó a Monteros durante el sábado por la tarde dejó registros históricos y una ciudad golpeada por el agua. Según relataron vecinos, un fenómeno de esta magnitud no se veía desde el año 2001.
De acuerdo a los datos brindados por Edgardo Sánchez Tello, de la INTA y responsable del Observatorio Meteorológico local, en las últimas 24 horas se registraron 279 milímetros de lluvia, una cifra extraordinaria que superó la capacidad de medición: el pluviómetro incluso llegó a rebalsar.
“El mayor volumen se concentró entre las 17 y las 23 horas. No hay obra de drenaje que aguante semejante cantidad de agua, sumado a que los suelos ya estaban saturados”, explicó el especialista.
El impacto fue inmediato. Numerosos barrios quedaron anegados, con agua dentro de las viviendas y familias afectadas por la crecida repentina.
Uno de los puntos más críticos fue el Arroyo El Tejar, que alcanzó su caudal máximo y en varios sectores terminó desbordando. Las zonas más comprometidas incluyeron calles Brígido Terán, Márquez Alurralde y áreas cercanas a Villa Alcira, donde el avance del agua generó momentos de gran tensión.
El escenario evidencia la magnitud del fenómeno: un evento extremo, concentrado en pocas horas, que dejó al límite la infraestructura.
Mientras continúan las tareas de asistencia y evaluación de daños, Monteros intenta recuperarse de una tormenta que ya quedó marcada como una de las más fuertes de su historia reciente.

