La propagación del coronavirus, que ya llegó a Monteros, queda a un lado por varias horas para gran parte de la población, que se aglomera por las mañanas en el casco céntrico. El acceso a servicios públicos y las compras pertinentes motivan al monterizo a concurrir con normalidad al espacio público y preocupa la concurrencia.
Hasta este jueves, en Monteros se registraron unos 29 detenidos por el incumplimiento, aunque desde la ciudad del sur tucumano remarcan que a partir de las 15, el cierre de los comercios desalienta la circulación y la población aumenta el acatamiento de la cuarentena obligatoria.
Con respecto al acceso y salida de la ciudad, todos están monitoreados y los controles son llevados a cabo por personal de Guardia Urbana, Policía de Monteros, agentes sanitarios, servicios públicos y Gendarmería. Piden papeles de circulación, se desinfecta a los vehículos y se chequea que esté todo en orden. Con justificación se puede pasar después de las 16
Santa Ana, por su parte, rige con un cumplimiento de la cuarentena obligatoria por pedido de fuerzas oficiales de seguridad y el cuerpo de Bomberos, donde se destaca que el acatamiento fue gradual: "el viernes, sábado y domingo costó un poco hacer entender sobre la terrible situación", destacaron en la localidad.
Con respecto a Graneros, en la localidad del sur profundo de la provincia también arroja un bloqueo en los ingresos con una circulación reducida a aquellos que tengan permitido el pasar: existen desde vallados hasta acumulación de tierra para evitar la circulación.

