El juez Guido Buldurini ordenó los allanamientos que finalizaron con el decomiso de drogas y la aprehensión de las principales investigadas, pero además dos mujeres resultaron demoradas a la espera de sus antecedentes y directivas de la Justicia interviniente.
El subdirector de la DIGEDROP Rufino Medina brindó detalles de una investigación que “se llevaron a cabo tres medidas de allanamientos de manera simultánea, en inmuebles ubicados en adyacencias de las avenidas Francisco de Aguirre y América”.
Medina señaló que al contar con el correspondiente oficio investigativo a partir de denuncias anónimas que indicaban que allí funcionaba un kiosco de venta de estupefacientes, “…el personal de inteligencia obtuvo pruebas necesarias para requerir la correspondiente medida judicial a la Unidad Fiscal de Narcomenudeo, y, una vez que ingresamos a este inmueble se produjo el secuestro de bagullos de marihuana, una planta de cannabis, una balanza de precisión, dinero en efectivo y varios celulares, así como la aprehensión de dos mujeres, las principales investigadas”, detalló.
Por su parte, el segundo jefe de la Dirección de Drogas Peligrosas Capital, el comisario Sergio Juárez se refirió a la investigación y su origen.
“la investigación en las adyacencias de las avenidas Francisco de Aguirre y América fue por el lapso de tres meses. De la pesquisa surge que, en tres domicilios cercanos entre sí, se producía la comercialización de sustancias estupefacientes en diferentes días y horarios tanto a mayores como a menores de edad”, dijo Juárez.

