Los responsables de la Cruz Roja y de las Naciones Unidas advirtieron el martes de que las armas autónomas, capaces de matar a personas sin intervención humana, podrían utilizarse pronto en conflictos, y pidieron que se inicien negociaciones urgentes para restringir su uso.
"Estamos ahora peligrosamente cerca de cruzar una línea roja moral: el ataque autónomo de máquinas contra seres humanos", afirmaron el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric, en una declaración conjunta.
"Las negociaciones deben comenzar ahora mismo para adoptar con carácter urgente un instrumento jurídicamente vinculante que regule los sistemas de armas autónomas con prohibiciones y restricciones claras", afirmaron.
Los Estados se reunirán en Ginebra la próxima semana para debatir posibles nuevas normas, en medio de la creciente preocupación por el papel de las armas semiautónomas asistidas por IA que se han utilizado en conflictos en Ucrania, Sudán, Gaza, Irán y el golfo Pérsico.
Estas conversaciones, en curso desde 2014, han logrado algunos avances, pero la tecnología también ha progresado.
Algunos ejércitos ya utilizan armas totalmente autónomas, como los sistemas antimisiles de los buques de guerra, pero, por el momento, no se tiene constancia de que se utilicen contra objetivos humanos.
A las organizaciones de derechos humanos también les preocupa que los sistemas impulsados por IA no puedan predecirse ni controlarse adecuadamente, lo que aumenta el riesgo de errores fatales, como no reconocer a un soldado herido o que se rinde. Una vez que se producen esos errores, resulta más difícil exigir responsabilidades a los autores en futuros casos de crímenes de guerra, afirman.
"Los Estados deben mostrar valentía política y pasar de los debates graduales a la acción decisiva", reza la declaración conjunta, que insta a que esas conversaciones comiencen en noviembre, cuando está prevista una importante conferencia en Ginebra.

