Conforme se fue disparando la cantidad de infectados por la enfermedad, la industria aeronáutica vio cómo los aviones comenzaron a despegar cada vez más vacíos. Esto motivó una guerra de precios en el país que derivó en que, por algunas horas, los argentinos pudieran acceder a tarifas difíciles de imaginar y oportunidades únicas.
"Cada asiento de un avión tiene 9 precios posibles y salen a la venta con once meses de anticipación. Cuando las compañías no llegan a cubrirlos, salen a rematarlos. Esto es lo que pasó hace unos días" explica Mute, de Promos Aéreas.
En el caso de Miami, por ejemplo, fue posible encontrar vuelos por $28.000 (menos de u$s350, tomando el dólar solidario), cuando suelen cotizar a más de u$s550.
"La realidad es que, a nivel precios, hoy es una gran oportunidad viajar al exterior, porque hay tarifas que hace años no se consiguen", plantea Romano, quien igual aclara: "Es tentador pero hay que tener en cuenta que es una 'inversión' de alto riesgo".
Debido a estos precios, Turismocity informó que registraron un incremento de más del 80% en la búsqueda de tickets hacia Miami en lo que va de marzo.
¿Van a continuar apareciendo estas oportunidades? Frente a esta pregunta, Mute considera que "es muy probable que surjan para otros destinos" y por eso hay que estar atentos porque "pueden durar solo algunas horas o minutos".
Más allá de las oportunidades de ocasión que encontrarán algunos argentinos, la realidad es que para la industria aeronáutica el panorama actual es muy grave: un reciente informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) alertaba que el sector podría perder este año más de u$s29.000 millones a causa del virus. Sin embargo, cuando se hizo este reporte todavía no había estallado la crisis en Italia.
En paralelo, un informe de la Organización Mundial del Turismo revisó a la baja la cantidad de turistas que se moverán a través de fronteras internacionales y proyectó una caída que podría llegar a ser del 3%, para la indistria.
De concretarse, sería la segunda peor contracción de las últimas dos décadas, superando a las caídas provocadas por el ataque a las torres gemelas o la epidemia del SARS. Esto, a su vez, supondría pérdidas de hasta u$s50.000 millones para esta rama de actividad a nivel global de la industria.
Sin embargo, ya hay estimaciones privadas que hablan de un agujero más grande, superior a los u$s80.000 millones durante este año para todas las empresas del sector.
Como planteó un empresario: si viajar es la mejor inversión, entonces habrá grandes oportunidades de la mano de los bajos precios. El problema es que podría ser una inversión de muy alto riesgo, en medio de una industria que colapsa.

