Un grupo de docentes de la Facultad de Odontología de la UBA incorporó al servicio de atención al público un nuevo tipo de sedación consciente. Con esta opción médica que anestesia y tranquiliza en forma segura, lograron mejorar muchísimo la calidad de la atención a una gran categoría de pacientes.
¿Cuáles? Por ejemplo, pacientes con alguna discapacidad motora o cognitiva, síndrome de Down o algún TEA. Incluso ciertos casos de Alzheimer.
"Es un tipo de sedación suave de nivel bajo. Es una mezcla de gases con oxígeno y óxido nitroso. Tenemos 3 diferentes tipos de anestesia para hacer el procedimiento en el organismo: la local, la general y la consciente", explicó en LV12, el Dr. Pablo Rodríguez, decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires.
Esto se usa mucho en Estados Unidos, en Europa y en Sudamérica. "Es muy eficaz", aseguró.
En cuanto a la local, sostuvo que "permite, al grupo con discapacidad motora o cognitiva, que se haga un procedimiento habitual como limpieza de encías, caries o extracciones".
También está "el paciente con fobia excesiva y para que pueda colaborar con la atención, se logra con la local. Si no fuera el caso, se puede asistir con la consciente".
¿Se necesita un estudio previo?
El profesional indicó que si hay estudios previos (psicológico si no presenta discapacidad) pero cualquier paciente podría hacerse porque la mascarilla es nasal".
¿Hay efectos adversos?
Para Rodríguez, "como cualquier maniobra del organismo, puede haber complicación y por eso se trabaja con un cardiólogo y un monitoreo que asiste a problemáticas como por ejemplo, aumento de presión arterial".
Por último, expresó que "esto no se hace fuera de la facultad y debería empezar a popularizarse y hacerse de uso más común".

