Fuentes de La Nación coincidieron en que la visita es "muy probable" y duraría tres días. El optimismo creció tras el reciente encuentro en el Vaticano entre el obispo castrense, Santiago Olivera, y el Santo Padre, quien ante el deseo de los fieles argentinos de recibirlo en su tierra natal respondió con una sonrisa y un enigmático "veremos".
La gira sudamericana de León XIV comenzaría en Perú, donde permanecería unos diez días visitando ciudades como Lima, Chiclayo, Piura, Pucallpa y Cuzco. Posteriormente, el Pontífice llegaría a la Argentina, donde se estima que su agenda incluiría actividades en Santiago del Estero, Buenos Aires y Córdoba. El viaje pastoral concluiría con una breve escala de un día y medio en Uruguay, completando así un recorrido clave por la región.
De concretarse este viaje, se pondría fin a una prolongada ausencia de la máxima autoridad de la Iglesia Católica en territorio nacional. La última visita de un Papa a la Argentina ocurrió en abril de 1987, cuando Juan Pablo II realizó su segunda y extensa gira por el país. Desde entonces, y a pesar de la expectativa que generaron distintos pontificados en las últimas décadas como el del papa Francisco, los fieles argentinos han esperado casi 40 años para volver a recibir a un obispo de Roma en suelo patrio.
Desde el Gobierno, el presidente Javier Milei ha calificado la visita como una "muy grande probabilidad". Actualmente, la Cancillería argentina y la Secretaría de Culto trabajan en los detalles técnicos y la coordinación del viaje con las autoridades del Vaticano. Otros miembros del gabinete, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, también han mantenido contactos con la Santa Sede para avanzar en los preparativos de la llegada.
FUENTE: c5n