Un artículo habla de que en Tucumán, el peronismo es el partido del orden, el responsable de encauzar la acción política para sostener el status quo, un orden conservador respetuoso de ciertas jerarquías y tradiciones. Uno que no pocas veces se pone en tensión y resiste las órdenes que nacen en Buenos Aires. Una vez más, triunfó en la provincia. Una vez más, la participación fue superior al 80% del electorado (históricamente ronda ese número).
El politólogo tucumano, Luis Karamaneff, dialogó con LV12 Radio Independencia para referirse sobre este artículo de su autoría. "Lo que yo trataba en ese análisis es la ratificación del peronismo en Tucumán como el partido del orden. En el sentido de que es el partido que encausa la acción pólítica en Tucumán y en un punto sostiene el status quo y algo que se viene repitiendo desde el retorno de la Democracia, salvo por el mandato que tuvo (Domingo) Bussi en los '90 y que además se produce con un triunfo contundente", comenzó diciendo.
"Tucumán tiene una participación histórica de más del 80% y que es un orden conservador, respetuoso de ciertas jerarquías y tradiciones y que en principio, como todos sabemos, la novedad o una de las novedades que se producirían están relacionadas en torno a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y la otra cuestión es la resolución de la conducción del peronismo que históricamente siempre tuvo una única conducción, recaía en manos del gobernador y hay que ver si esta conducción ahora, esta transición entre Manzur y Jaldo como se define", analizó.
"En principio, lo que trataba de señalar es que la historia nos señala que la conducción es única en el peronismo y que por lo tanto habrá que ver como se resuelve esto. Manzur en algún punto terminó con el liderazgo de Alperovich, Alperovich terminó con el liderazgo de Miranda, hay que ver si se repite o no", cerró.

