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Coco, el perro retenido hace 36 horas en Ezeiza

Una situación increíble está sucediendo en Ezeiza con un perro de un año y su dueño recién llegados de Hungría. Proponen deportarlo o sacrificarlo.

Franco Gavidia es un jugador de handball argentino que disputa la liga de Hungría y ha hecho récord por la cantidad de países en los que compitió. Ahora, es noticia porque en Argentina no le dejan ingresar a su perro por tener 8 días vencida la vacuna antirrábica. Pide a gritos ayuda por Coco.

Una situación increíble está sucediendo en Ezeiza con un perro de un año y su dueño recién llegados de Hungría. «Liberen a Coco» comenzó a desarrollarse la campaña para finalizar un calvario de ya 36 horas enjaulado en el Aeropuerto Internacional.

Las autoridades del Senasa le prohibieron el ingreso al animal por tener 8 días vencida la vacuna antirrábica y no contar con un certificado de un médico húngaro para su ingreso.

Lejos de querer salir airoso y no reconocer la ausencia de la documentación, Franco Gavidia se puso a disposición para hacerse responsable de los gastos necesarios para ingresar a su perro al país. «Estoy dispuesto a pagar un médico, una cuarentena y una multa», comentó a Canal 13 mientras afirmaba no conocer el trato actual que le estarán propinando a su animal.

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El lateral izquierdo que integró la Selección Junior que jugó el Panamericano y el Mundial 2011, retornaba por un mes de Hungría para visitar a su hija y su pareja que se encuentran en Argentina. Advertidos por el Estado de Alarma en el país europeo, decidió salir rápidamente para poder tener contacto con su familia. Sin embargo, olvidó completar los trámites de Coco y se encontró con una incomprensible postura en Ezeiza.

«Hace 36 horas estoy durmiendo en el suelo. El vencimiento debe tener de 8 a 9 días. Le falta también una autorización de un veterinario húngaro diciendo que el perro está sano. Están negando una cuarentena a mi perro en mi propio país», afirmó con seria preocupación sobre como se resolverá la cuestión.

Si bien afirmó que desde el Senasa no le dijeron la posibilidad de sacrificar al perro, su reflexión es que terminará sucediendo si lo obligan a salir del país. En Hungría no habría quien reciba al perro y, además, posiblemente hagan un planteo similar y en Argentina no lo dejan ingresar. Por ello, el deportista nacional inició gestiones con una abogado para resolver la situación desde la vía judicial.

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