La flamante presidenta de Perú, Dina Boluarte, descartó este jueves el adelantamiento de las elecciones generales previstas para 2026, reclamado por algunos sectores ante la crisis institucional del país, mientras la Justicia impuso siete días de “detención preliminar” al mandatario destituido el miércoles, Pedro Castillo, y confirmó que lo investiga por rebelión y conspiración.
El periodista peruano Martín Gómez, en comunicación con LV12 Radio Independencia analizó la crisis que experimenta el país."Lo de la movilización se ve en el interior, en algunas ciudades del sur sobre todo, pero en la ciudad de Lima es como que todo ya volvió a la calma, salvo a las primeras horas a penas se dio el anuncio del cierre del Congreso por parte de Castillo, esas dos horas si fueron un poco tensas sin saber qué iba a pasar. Pero luego, todo fue tranquilizándose cuando las instituciones comenzaron a no respaldar el anuncio de Castillo y finalmente desembocó en la toma del ejecutivo por Dina Boluarte".
"El Congreso en los últimos años ha tenido un protagonismo. Lo que estamos viendo ahora, es una especie de dictadura parlamentaria o por lo menos no hay un equilibrio de poderes. El Congreso desde el primer día que asumió el Gobierno de Pedro Castillo lo puso contra las cuerdas, es decir, le tumbó ministros, gabinetes, cualquier acto o nombramiento que hacía Castillo, ya estaban encima secándole mil cosas a quien Castillo nombrara, en cualquiera de los escenarios del estado, entonces eso fue debilitando al ejecutivo. Ha sido un trabajo que ha durado como un año y pico desde el 28 o 29 de julio del 2021 en adelante y ahí están los resultados", agregó.
Por otro lado, reconoció que muchos piensan que con lo de Dina Boluarte, va a estar sometida al Congreso también y que si no se alinea también tendrá inconvenientes. "Aquí tiene que haber una reforma electoral, vamos a ver qué ocurre, también hay un optimismo por parte de algún sector de la población, pero puede generar muchas cosas".
"Este es el resultado del poder que tiene el fujimorismo todavía, más allá de que tenga a su líder en una cárcel o en una dependencia policial cumpliendo una condena. El fujimorismo es fuerte y esto arranca en los años '90. Pero luego, cuando habíamos pensado que todo eso había acabado en el 2001, eso no pasó. Esto es básicamente el trabajo del fujimorismo y algunas agrupaciones que lamentablemente tienen un tinte muy mafioso. Entonces, acá ni siquiera hay pelea de ideología, acá hay un debate con delincuentes", cerró.
Perú: una mujer ejercerá por primera vez la presidencia (lv12.com.ar)

