Más de 20 personas permanecen ingresadas en los hospitales a causa de las heridas sufridas durante el ataque. La masacre fue perpetrada por padre e hijo, Sajid y Naveed Akram, el primero, de 50 años, fue abatido por agentes de Policía que acudieron al lugar de los hechos y el segundo, un hombre de 24 años, sigue hospitalizado y acaba de despertar del coma.
Akram fue procesado por cada uno de los 15 asesinatos y acusado de 40 intentos de asesinato. Los cargos incluyen un cargo de asesinato por cada víctima mortal y un cargo de comisión de un acto terrorista.
Akram también fue acusado de 40 cargos por causar daños con intención de asesinar a los heridos y por colocar un explosivo cerca de un edificio con la intención de causar daños. La Policía ha explicado que el coche de los Akram, hallado en la escena del crimen, contenía artefactos explosivos improvisados.
Según las autoridades locales, a juzgar por las pruebas reunidas hasta ahora en la investigación y difundidas por los medios israelíes, ambos invocaron al Estado Islámico para su acto, habían jurado lealtad al ISIS.
FUENTE: Euronews