Con el objetivo de que los y las jóvenes puedan acceder a información y puedan ser orientados para construir proyectos de vida saludables y productivos, el día de ayer se conmemoró el Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes.
En este contexto, LV12 Radio Independencia se comunicó con la médica ginecóloga infanto juvenil Sandra Vázquez, directora de la entidad social FUSA, una asociación civil especializada en brindar atención y asesoramiento en materia de salud sexual, reproductiva y no reproductiva a adolescencias, con perspectiva de género, diversidad y discapacidad.
"Nosotros nacimos dentro de un hospital público dentro de un servicio de adolescencia aquí en la Ciudad de Buenos Aires y ese era uno de los problemas de 1.989, veíamos que no mejorábamos, que no avanzábamos, que las cifras y las tasas de fecundidad adolescente seguían incrementándose y desde allí comenzamos con nuestra función y hace diez años pudimos lograr nuestra primer casa por fuera del Sistema Público de Salud", expresó la médica.
Es así, que desde FUSA trabajan para tratar de disminuir embarazos no intencionales, también en colaboración con el Estado a través del Plan de Embarazo no Intencional en Adolescentes, un plan que cuenta con recursos económicos propios que no solo logró llegar a doce provincias sino que también firmaron un acuerdo de ampliación al resto de las provincias del país, dando como resultado un descenso en la tasa de embarazo adolescente.
Más allá de estos logros, Vázquez remarcó que aún existen dificultades para prevenir embarazos en la etapa de 10 a 14 años, ya que esta, muchas veces es el resultado de abusos sexuales infanto juveniles, "donde intervienen otras cuestiones".
En estos casos, la especialista explicó que el Ministerio de Salud cuenta con "una ruta muy clara donde se le ofrece a esa adolescente todas las opciones", mediante intervenciones de consejería, asesoramiento y evaluación de su decisión que puede abarcar desde continuar el embarazo, dar al bebé en adopción o interrumpirlo.
En lo que respecta al acompañamiento psicológico y emocional, la ginecóloga infanto juvenil sostiene que es "integral", ya que la menor embarazada debe darse cuenta de lo que está ocurriendo, debe contar con un acompañamiento afectivo y "empezar a trabajar primero la decisión". En caso, de que desee continuar con el embarazo la decisión deberá ser respetada y si decide interrumpirlo se le brindarán opciones de acuerdo a las semanas de gestación.
Con el acceso a la información, este plan, informa Vázquez, tiene como objetivo "poder acompañar y que no abandonen el colegio, que tengan la posibilidad de que aunque estén o hayan estado embarazadas puedan tener una vida adecuada y una proyección del futuro", algo que si bien no es tarea fácil, no deja de ser una posibilidad.
Para que esto sea una posibilidad y se pueda contemplar, sostiene que es necesario el trabajo intersectorial, donde también puedan participar docentes, ya que son quienes pasan la mayor parte del tiempo con niñas y adolescentes. Asimismo, indica que estos temas deben ser tratados también mediante un trabajo efectivo en centros de salud, colegios, espacios comunitarios y lugares donde adolescentes concurran habitualmente.
Por último, hizo hincapié en la importancia de la Educación Sexual Integral y su ley, que a pesar de contar ya con 17 años, aún no ha sido "lo suficientemente implementada en todo el país".

