Cabral explicó que las obras avanzan a diferentes ritmos y que los plazos están condicionados por las lluvias y el financiamiento. “Hubo muchísima lluvia y también va al ritmo del financiamiento”, señaló. El funcionario detalló que existen 25 frentes de obra y que algunos sectores presentan un 78% de avance, mientras que otros se encuentran en 47%, 38% y 28%. También remarcó que la infraestructura del emprendimiento comenzó recientemente y será de gran importancia para toda la zona.
Uno de los principales desafíos es atender la demanda habitacional. Cabral confirmó que existen “63.000 familias en espera” dentro del Instituto Provincial de la Vivienda y sostuvo que el objetivo es multiplicar la cantidad de soluciones. “No queremos que la gente tenga que esperar 15, 20 años para tener una vivienda. No está bien eso, queremos corregir eso”, afirmó. En ese contexto, señaló que la Provincia continúa realizando obras pese a la falta de financiamiento nacional: “Hacemos lo que se puede con lo que se tiene”.
Cómo será el acceso al Procrear
Respecto del futuro Procrear, Cabral anticipó que contempla más de 3.000 soluciones habitacionales y que todavía resta definir la operatoria para acceder a ellas. “Seguramente va a ser a través de una página web, es muy probable que sea del Instituto”, explicó. Según indicó, la inscripción sería gratuita y posteriormente los postulantes participarían de “un sorteo público”, aunque aclaró que los detalles serán comunicados una vez que el mecanismo quede definido.
El interventor también habló sobre las próximas entregas en distintos puntos de la provincia. En ese sentido, anticipó que un barrio de Monteros, que se encuentra prácticamente terminado, será entregado durante la primera quincena de septiembre. Además, mencionó el trabajo que se lleva adelante en La Cocha, donde finaliza un período de actualización de datos para posteriormente realizar un sorteo público, bajo un esquema de transparencia similar al utilizado en Los Gutiérrez.
La morosidad en el Instituto
Otro de los puntos abordados fue la morosidad de los adjudicatarios. Cabral aseguró que “ha mejorado muchísimo” y que actualmente los casos de mora son más reducidos. Explicó que algunos corresponden a situaciones particulares, como familias que perdieron su empleo. “La situación ustedes la saben, está muy difícil”, sostuvo, en referencia al contexto económico que atraviesan numerosos hogares.
Viviendas desocupadas en la Capital
Cabral también se refirió a un relevamiento realizado por personal del Instituto sobre viviendas privadas desocupadas en distintos sectores de San Miguel de Tucumán. El trabajo fue presentado como aporte al debate sobre el Código de Planeamiento Urbano y permitió detectar una importante cantidad de inmuebles sin ocupantes. El funcionario aclaró que se trata de viviendas privadas y señaló que podrían analizarse alternativas de recuperación mediante iniciativas públicas y privadas.
Finalmente, Cabral destacó que de las 63.000 familias que esperan una solución habitacional, unas 33.000 corresponden al municipio de San Miguel de Tucumán. Por eso, consideró que la recuperación de viviendas desocupadas podría convertirse en una alternativa complementaria a la construcción de nuevos barrios. “Esas casas puedan estar disponibles para distintos tipos de soluciones”, planteó, incluso con la posibilidad de reconstruir inmuebles deteriorados para que puedan ser habitados por dos o tres familias.