“Reforma laboral fue más una discusión política que una discusión económica. Lo que se debatió casi que se mira en clave de gobernabilidad”, señaló. En ese sentido, consideró que detrás del tratamiento legislativo “hay una búsqueda de músculo político que creo que fortaleció al gobierno”, aunque aclaró que en la conversación pública predominó el rechazo.
“Es una reforma bastante rechazada, por lo menos en lo que vemos nosotros en la conversación pública. No despertó adhesiones amplias”, afirmó. Incluso sostuvo que entre quienes la defendían había dudas: “Ni siquiera la tropa libertaria sabía bien qué proyecto se estaba votando”.
Corbalán marcó además una diferencia entre lo que ocurrió en redes sociales y lo que pasó en los buscadores. “En las redes no hubo tanta búsqueda de información, pero en Google sí. Reforma laboral lleva prácticamente todas las consultas vinculadas a la palabra reforma”, explicó, y atribuyó parte del desconcierto a “cierto desmanejo del gobierno en materia de comunicación para contar el alcance de la ley”.
Sobre el clima digital, indicó que cuando las discusiones se vuelven ideológicas “son discusiones casi ciegas”, donde predominan posturas a favor y en contra “sin demasiado argumento”. Y agregó: “Es la discusión que tenemos en esta grieta política que migró de protagonistas, pero sigue generando los mismos antagonismos”.
El especialista también se refirió al uso de inteligencia artificial en el debate político, especialmente en la red social X. “Cada campamento busca su refugio”, expresó, y defendió la libertad de expresión en plataformas digitales: “La opinión pública debe ser lo más libre posible, aún con declaraciones provocadoras”, cerró.