Con los tiempos justos --tiene cerca de dos semanas para lograrlo-- el oficialismo intentará dictaminar esta semana para poder llevar la reforma laboral al recinto a fin de mes. El peronismo, mientras tanto, prepara su propio dictamen de minoría con una propuesta de reforma laboral completamente distinta a la de Javier Milei, a la que consideran “regresiva”.
"Respecto al cuestionamiento constitucional del decreto 70/23, aquel DNU que abarcaba muchísimos aspectos, el capítulo laboral fue declarado declarado inconstitucional por la Justicia Nacional del Trabajo, pero el argumento fue que ese tipo de modificaciones no podía impulsarse por medio de un DNU", explicó en LV12, Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA.
Entonces, "no hubo una análisis sobre el fondo de la cuestión, más allá de que efectivamente muchos de los aspectos se llevan muy mal con la Constitución Nacional, pero lo cierto es que el principal argumento que esgrimieron las centrales sindicales era por una cuestión procedimental".
Para Campos, "eso no quita que muchos aspectos de este proyecto son inconstitucionales, tal vez el más burdo de todos sea la prohibición del derecho a huelga por medio de la reglamentación de los llamados servicios esenciales. El derecho a huelga es constitucional, plasmado en el artículo 14 bis y esta ley no es que lo prohíbe expresamente, pero básicamente le dice a los trabajadores que si van a la huelga, depende de la actividad, van a tener que garantizar el 50% de los servicios que prestan en un día normal. Le quita a la huelga toda virtualidad".