Hoy no se conocerá el ganador de las elecciones en Estados Unidos. Si bien este martes se terminan de definir las votaciones presidenciales en EE.UU, que tienen como principales candidatos al republicano Donald Trump, que intentará ir por una reelección, y al ex vicepresidente demócrata Joe Biden, los resultados podrían tardar varias semanas en llegar, ya que algunos Estados anunciaron demoras en el procesamiento de los votos de las elecciones.
Lo reñida de la disputa en varios Estados clave y el fuerte aumento del voto anticipado y por correo en medio de la pandemia anticipa un escrutinio más lento de lo usual en las elecciones presidenciales de los EE.UU que enfrentan a Donald Trump y Joe Biden.
Como nunca antes millones de estadounidenses se volcaron al voto por correo y anticipado para evitar este martes las siempre abarrotadas casillas de votación en medio de la pandemia.
Este año, por la pandemia de coronavirus en EE.UU, las autoridades electorales de cada Estado establecieron distintas modalidades de voto adelantado. En algunos casos, se permitió el voto por correo. En otros, que ya tenían instalada esta práctica, se ampliaron los plazos. La modalidad de voto adelantado, informaron los medios locales, tuvo una alta participación del electorado estadounidense, superando por varias decenas de millones de votos a los comicios de 2016.
En algunos Estados, el voto adelantado no representará un problema para el conteo, ya que las boletas se cuentan a medida que son emitidas, por lo que se espera que los resultados se den a conocer el mismo martes a la noche. Sin embargo, no sucede lo mismo en todo el país: en lugares como Pensilvania y Wisconsin, claves en las elecciones de este año, el conteo solo empieza a partir del día de la elección.
Un antecedente en Pensilvania da cuenta de las demoras que podrían surgir: este año, el estado tardó días en anunciar al ganador de la primaria demócrata. En estas elecciones generales, Pensilvania tiene una importancia estratégica, por lo que una demora allí podría significar un retraso en el conteo general. Es posible, dicen algunos analistas, que no se conozca quién es el ganador la misma noche de la elección.
Aunque los resultados preliminares en Estados clave que sí tienen permitido procesar boletas antes de la elección podrían dar suficiente información para declarar un ganador, la mayoría de los medios de comunicación planean tener más cuidado este año, porque los resultados preliminares podrían no ser suficientes para tener un panorama completo.
La mayoría de las encuestas pronostican una victoria del candidato opositor, el ex vicepresidente Joe Biden, y su compañera de fórmula, la senadora Kamala Harris, tanto por el voto popular como en el Colegio Electoral, que es el que vale legalmente.
Sin embargo, los sondeos se equivocaron hace cuatro años y, por eso, el presidente y candidato a la reelección, Donald Trump, sostiene que repetirá la sorpresa de 2016.
¿Qué sucederá después de la elección?
Cada estado tiene itinerarios completamente distintos para proyectar una elección general, que involucra condensar cuentas, asegurarse de que cada boleta está registrada y certificar los resultados. El proceso suele terminar a finales de noviembre y, a veces, se extiende hasta diciembre.
Este año, los márgenes cerrados incrementarán la posibilidad de batallas legales sobre cuáles boletas deberían ser anuladas. Pero un puñado de fechas límite también presiona a las cortes para resolver las disputas con rapidez.
De acuerdo al cronograma electoral, las votaciones culminarán este martes 3 de noviembre. Luego se reunirá el colegio electoral, el 14 de diciembre, y asumirá el nuevo Congreso, el 3 de enero. El 6 de enero, finalmente, se reunirán el Ejecutivo y Legislativo para certificar la votación del colegio electoral y el 20 de ese mes asumirá finalmente el nuevo presidente electo de los Estados Unidos.

