“Ni siquiera hubo tiempo de cambiar el chip. Teníamos angustia de acuerdo a lo que había sido el partido. Intenté generar en los míos y en mi propia persona una conexión con el público”, dijo Gallardo con respecto al festejo del 9 de diciembre.
“La gente se merecía la celebración, porque es algo que no va a suceder muchas veces en la vida. Me muestro tal cual soy. Lo que ven es lo hay. No soy un tipo demagogo ni que se expresa para la tribuna”, comentó.
“Cuando me pasa algo, lo demuestro. Me suelo ver con mucha cara de culo cuando las cosas no salen y eso es autenticidad. Cuando aparece algo sentimental o espontáneo también lo expresó”, avisó el DT de River.
“Estoy empezando a asimilar mi propia vergüenza. La tomo con más naturalidad. A veces la siento, pero no siempre. Si no, nunca voy a poder hacer nada. Posiblemente tome clases a partir de eso”, bromeó en relación a su canto.

