Un robo de película ocurrió ayer cerca de las 22 cuando al menos seis hombres armados ingresaron a una casa del sector 7 de Lomas del Tafí y asaltaron a una familia. Los delincuentes tenían uniforme y armas que utilizan los policías y se movilizaban en un automóvil Chevrolet Cruze y dos motocicletas Honda Tornado. Además del robo cometido, golpearon a la pareja que vive en el domicilio y a su hijo, quienes luego fueron encerrados en una habitación.
La mujer cuenta que los asaltantes tenían chaquetas de policía, handies, placas y chalecos que parecerían ser antibala: “me cayó la ficha cuando él gritó ‘es un robo’”. Los sujetos se llevaron del asalto alrededor de $500 mil, dos celulares y algunos documentos.
Ricardo sospecha que el robo estuvo organizado debido a que vendió una moto el día lunes, operación de la cual sólo sabía el comprador del vehículo: “Fue una entregada. Revolvieron sólo mi pieza, ese era su objetivo. El dinero estaba escondido, fue un pago para que nos dejaran tranquilos cuando se los entregamos, los falsos policías nos encerraron y se fueron. No se llevaron computadoras, televisores, nada”.
“Les di plata de una cajita para gastos diarios y me dijeron que esa no era toda la plata. Sabían que había más dinero”, contó Laura. La familia quedó encerrada en una habitación donde los redujeron los delincuentes y para poder salir tuvieron que romper la puerta con un perchero.
Según detalló el hombre, dos de los delincuentes que estaban afuera tenían armas de fuego y les decían a la gente que se queden en sus casas porque era un allanamiento: “eran profesionales, estaban todos tranquilos”.
“Decí que la tenía a la plata, si no la tenía iba a pasar algo horrible. Esto me pasó a mí, pero le puede pasar a cualquiera que no sea tan confiado. Sé que el dinero va y viene, pero si te quitan un hijo es otra cosa. Da bronca porque uno trabaja todos los días para crecer”, concluyó Ricardo.
Los malvivientes se movilizaban en un automóvil Chevrolet Cruze y dos motocicletas Honda Tornado. El hecho se produjo en el pasaje Campbell y huyeron por avenida Francisco de Aguirre.

