El jefe de Gabinete, Agustín Rossi, cuestionó este jueves en el Senado el desempeño de la Corte Suprema de Justicia de la Nación al asegurar que forma parte del "partido judicial" que "persigue" a dirigentes políticos en la Argentina, y advirtió que "en algún momento hay que desarmar este poder" porque "de lo contrario es imposible gobernar".
"En la Argentina hay un suprapoder o poder paralelo que no tiene legitimidad democrática pero condiciona la vida democrática de los argentinos", declaró Rossi el brindar su primer informe de gestión ante el Senado durante la sesión que abrió la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El funcionario denunció que "el partido judicial se mete en la autonomía de las provincias", en alusión a las resoluciones del máximo tribunal que suspendieron las elecciones a Gobernador y vice en Tucumán y San Juan, y acusó a sus miembros de formar parte de "la campaña de persecución" contra la vicepresidenta con "un fallo proscriptivo" por la "causa Vialidad".
"En algún momento -subrayó-, no creo que tenga que faltar mucho, quienes sean nuestros candidatos deberán comprender que no solo tienen que ganar elecciones sino que hay que desarmar este poder", porque "si no se desarma este poder es imposible gobernar la Argentina porque te gobiernan ellos, te condicionan ellos cada una de las situaciones".
En una exposición de media hora ante un recinto en el que no estuvo presente la mitad de los senadores, Rossi definió al que llamó "partido judicial" como "una serie de fiscales y jueces que han cooptado gran parte del funcionamiento de Poder Judicial y actúan como partido. No imparten justicia, no están imbuidos del derechos" sino que "persiguen otros objetivos".
"Los miembros de la Corte son parte de ese partido judicial sin ninguna duda", destacó el jefe de Gabinete, y consideró que el Poder Judicial en el país "es un poder que no funciona" ya que tiene bajos niveles de "credibilidad".
"Ese partido, después de 2015, ha iniciado una campaña de persecución a todos los dirigentes que fuimos protagonistas de gobierno entre 2003 y 2015 y han concentrado esa persecución claramente en la figura de Cristina Fernández de Kirchner", evaluó, y aseguró que "el fallo en la causa Vialidad es proscriptivo".

