“No hubo ninguna hostilidad, al contrario, nuestro encuentro transcurrió de manera positiva”, dijo el líder ruso, el primero en hablar con la prensa, ya que no hubo acuerdo para una conferencia conjunta. La reunión terminó antes de lo fijado inicialmente en la agenda, tras casi cuatro horas de diálogo, junto a varios consejeros de cada país.
Putin también confirmó que acordaron el regreso de sus respectivos embajadores, que habían dejado sus puestos diplomáticos por las tensiones bilaterales, cuando Biden calificó como “asesino” a Putin. “Regresarán a su lugar de trabajo. Cuándo exactamente es una cuestión puramente técnica”, dijo a los periodistas.
Putin señaló que no hubo invitaciones mutuas a Washington ni a Moscú. Consultado por una periodista sobre ese comentario de Biden, el mandatario bajó el tono y dijo que Biden es un político experimentado que demostró sus valores morales. “No significa que tenemos que jurar amistad eterna, vamos defendiendo los intereses de nuestros países”, añadió.
El mandatario también indicó que los dos gobiernos acordaron en discutir temas de ciberseguridad, uno de las áreas más sensibles de la relación bilateral por las acusaciones de ataques e injerencias que pesan sobre el Kremlin. Pero, en cambio, Putin acusó a Washington. Según afirmó, Estados Unidos había solicitado a Rusia información sobre 10 incidentes de ciberseguridad distintos, y que Washington había recibido respuestas “exhaustivas” en todos los casos, pero Rusia envió 80 solicitudes en los dos últimos años y no recibió ninguna respuesta. “El mayor número de ciberataques del mundo se realiza desde el espacio estadounidense”, acusó.
Putin también fue consultado sobre la situación del líder opositor Alexei Navalny, cuyo encarcelamiento ha sido criticado por los países de Occidente como una muestra de persecución poítica. “Este hombre sabía que violaba la ley en vigor en Rusia”, declaró, en referencia a una condena a prisión que obligaba a Navalny a presentarse regularmente ante los servicios penitenciarios.

