La salvaje agresión a policías tuvo como origen el intentar de hacer respetar lo dispuesto por las leyes y decretos nacionales y provinciales. Los uniformados según se informó solo quisieron finalizar un partido de fútbol barrial. Todo se originó luego de denuncias telefónicas al 911 por incumplimiento al distanciamiento social. Efectivos de Seguridad Urbana fueron a realizar el despeje de personas en una cancha de fútbol y fueron recibidos a pedradas. Uno de los efectivos debió ser intervenido quirúrgicamente tras sufrir “hundimiento de cráneo”.
El operativo comenzó a las 16.21 por reportes de vecinos al Sistema de Emergencias 911 informando que en las canchas del barrio, cercanas a la vía, había más de 200 personas presenciando un campeonato de fútbol.
Desde el Centro de Coordinación Operativa se desplazaron los recursos más cercanos y realizaron el primer despeje sin inconvenientes. Una hora después ingresaron nuevos reportes al 911 sobre la misma situación.

